{"id":714,"date":"2012-01-17T15:17:27","date_gmt":"2012-01-17T15:17:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/?p=714"},"modified":"2012-01-19T20:28:37","modified_gmt":"2012-01-19T20:28:37","slug":"fuerzas-armadas-y-empresarios-complices-en-el-asesinato-de-trabajadores-en-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=714","title":{"rendered":"Fuerzas Armadas y empresarios c\u00f3mplices en el asesinato de trabajadores en Chile"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/chile.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-thumbnail wp-image-715\" title=\"chile\" src=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/chile-307x203.jpg\" alt=\"\" width=\"307\" height=\"203\" \/><\/a>Fue una cacer\u00eda. En septiembre de 1973 los carabineros de la Tenencia de Laja apresaron a 14 trabajadores de la Papelera y Ferrocarriles, a dos estudiantes secundarios y dos profesores, a los que llevaron al Fundo San Juan donde los ejecutaron y enterraron clandestinamente.<!--more--><\/p>\n<p><em><strong><a href=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/chile2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-717\" title=\"chile\" src=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/chile2-465x307.jpg\" alt=\"\" width=\"465\" height=\"307\" \/><\/a>Fue una cacer\u00eda. En septiembre de 1973 los carabineros de la Tenencia de Laja apresaron a 14 trabajadores de la Papelera y Ferrocarriles, a dos estudiantes secundarios y dos profesores, a los que llevaron al Fundo San Juan donde los ejecutaron y enterraron clandestinamente. Todos los polic\u00edas hab\u00edan bebido copiosamente pisco que les envi\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), la que tambi\u00e9n aport\u00f3 veh\u00edculos para la caravana de la muerte encabezada por el agricultor Peter Wilkens. A pesar de la desesperada b\u00fasqueda de sus familiares, el pacto de silencio sobre lo que ocurri\u00f3 aquella noche se mantuvo hasta agosto del a\u00f1o pasado.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>\u201cComo era arena no era dif\u00edcil cavar. Hicimos una zanja de 2 a 3 metros de largo por 1,5 de profundidad. Luego bajamos de los veh\u00edculos a los 19 detenidos. A algunos los arrodillamos frente a la zanja; a los otros los dejamos de pie. Estaban delante de nosotros, d\u00e1ndonos la espalda. Recuerdo muy bien cuando el carabinero Gabriel Gonz\u00e1lez discuti\u00f3 fuertemente con Nelson Casanova, porque \u00e9ste \u00faltimo no quer\u00eda disparar. Fue tanto que yo me met\u00ed y le dije a Gonz\u00e1lez que si le hac\u00eda algo a Casanova, yo le disparar\u00eda a \u00e9l con el fusil Sig que ten\u00eda en la mano. Era tanta la tensi\u00f3n. Todos est\u00e1bamos muy alterados, pero igual cuando el oficial dio la orden, procedimos a disparar. Todos disparamos, y cuando digo todos, incluyo al teniente Alberto Fern\u00e1ndez Michell. Les disparamos por la espalda. Algunos cayeron directamente al foso. A otros, ya muertos, los tuvimos que empujar para que cayeran o bien los tomamos y tiramos al foso. Quedaron uno encima del otro. Luego los tapamos con la misma arena y algunas ramas y tomamos rumbo a Laja. Cuando llegamos a la Tenencia, seguimos tomando el pisco y las bebidas que el teniente hab\u00eda tra\u00eddo del casino de la planta papelera de la CMPC. Reci\u00e9n entonces los que quedaron en la guardia supieron lo que hab\u00eda pasado. Fern\u00e1ndez dio la orden de guardar silencio. Despu\u00e9s todo sigui\u00f3 como si nada\u201d.<\/p>\n<p>El cabo 1\u00ba (r) Samuel Vidal Riquelme fue el primero que quebr\u00f3 el pacto. Por 38 a\u00f1os guard\u00f3 el secreto de lo que pas\u00f3 la madrugada del 18 de septiembre de 1973 con los 19 trabajadores que durante los cinco d\u00edas previos \u00e9l y sus compa\u00f1eros de la Tenencia de Laja aprehendieron en esa localidad y San Rosendo para luego meterlos en un peque\u00f1o calabozo, torturarlos y despu\u00e9s, esa noche, ejecutarlos clandestinamente en un bosque cerca del Puente Perales, en el Fundo San Juan.<\/p>\n<p>La primera vez que Vidal habl\u00f3 sobre lo que pas\u00f3 esa noche fue en 1979, cuando el Arzobispado de Concepci\u00f3n present\u00f3 una querella contra los carabineros de la Tenencia y el entonces ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Concepci\u00f3n, Jos\u00e9 Mart\u00ednez Gaensly, lo entrevist\u00f3. Pero esa vez dijo lo mismo que sus 15 compa\u00f1eros de la Tenencia de Laja: que a los prisioneros los hab\u00edan llevado al Regimiento de Los \u00c1ngeles. Mart\u00ednez pregunt\u00f3 a los militares de ese regimiento por los 19 trabajadores, pero ellos aseguraron que nunca ingresaron all\u00ed. Entonces volvi\u00f3 a hablar con los carabineros. Aunque cambiaron la versi\u00f3n, todos dijeron lo mismo: que los hab\u00edan subido a una micro que les hab\u00eda facilitado la Compa\u00f1\u00eda Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC) y que en el camino a Los \u00c1ngeles se los habr\u00edan entregado a una \u201cpatrulla fantasma\u201d de militares. Que desde entonces les perdieron la pista.<\/p>\n<p>Para algo sirvieron las indagaciones de Mart\u00ednez: se supo que los cuerpos estaban en una fosa com\u00fan del Cementerio Parroquial de Yumbel. Que los hab\u00edan llevado all\u00ed en octubre de 1973, sin que nadie supiera, cuando los sacaron del hoyo donde los hab\u00edan enterrado despu\u00e9s de que un agricultor denunciara a Carabineros de Yumbel que sus perros mordisqueaban unos restos humanos. El parte con la denuncia lleg\u00f3 al Juzgado de Letras de Mayor Cuant\u00eda de la localidad, pero la jueza Corina Mera orden\u00f3 que se guardara en la caja de fondos. Nunca se investig\u00f3.<\/p>\n<p>Sin saber c\u00f3mo hab\u00edan llegado los cuerpos al cementerio ni qui\u00e9n los hab\u00eda ejecutado, los restos fueron identificados, y entregados a sus familiares que por seis a\u00f1os los hab\u00edan buscado sin tregua. En marzo de 1980, Mart\u00ednez se declar\u00f3 incompetente y remiti\u00f3 los antecedentes a la Fiscal\u00eda Militar Ad Hoc de Concepci\u00f3n. En tres meses la causa fue sobrese\u00edda y a fines de 1981, la Corte Suprema ratific\u00f3 el sobreseimiento. Esa fue la acci\u00f3n de la justicia.<\/p>\n<p>27 a\u00f1os despu\u00e9s, la Asociaci\u00f3n de Familiares de Ejecutados Pol\u00edticos (AFEP) y el Programa de Continuaci\u00f3n Ley 19.123, del Ministerio del interior, solicitaron a la Corte de Apelaciones de Concepci\u00f3n la reapertura de la causa. Despu\u00e9s de revisar los antecedentes, el ministro Carlos Aldana dej\u00f3 sin efecto la resoluci\u00f3n que sobresey\u00f3 definitivamente a los carabineros denunciados y la ratificaci\u00f3n de ese fallo por parte de la Corte Suprema. Se reabrieron as\u00ed el sumario y la investigaci\u00f3n bajo la causa rol 27-2010.<\/p>\n<p>Centro de Investigaci\u00f3n Period\u00edstica (CIPER) tuvo acceso a las declaraciones y documentos de esa investigaci\u00f3n. Entre ellos est\u00e1 la confesi\u00f3n del cabo Samuel Vidal el 14 de junio de 2011 ante la Polic\u00eda de Investigaciones (PDI). Desde entonces comenzaron a surgir uno a uno los detalles sobre el destino de los 19 trabajadores que \u00e9l y sus compa\u00f1eros asesinaron por la espalda la madrugada del 18 de septiembre de 1973. As\u00ed se supo de los operativos de captura, de la ejecuci\u00f3n en un descampado y del apoyo y financiamiento que dieron para su exterminio un importante empresario de la zona y en especial la CMPC de la zona, empresa presidida en ese entonces por el ex Presidente Jorge Alessandri y cuyo principal accionista era el empresario Eliodoro Matte Ossa.<\/p>\n<p>El juramento que los carabineros de la Tenencia de Laja hicieron en noviembre de 1973 en el Puente Perales, cuando su oficial a cargo, el teniente Alberto Fern\u00e1ndez Michell, se iba destinado a Antofagasta, se hab\u00eda roto: \u201cQue si alguien abr\u00eda la boca, hab\u00eda que piti\u00e1rselo entre los mismos compa\u00f1eros\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>15.9.1973: Cacer\u00eda en San Rosendo<\/strong><\/span><\/p>\n<p>El maquinista de Ferrocarriles Luis Alberto Araneda fue al mediod\u00eda a la Casa de M\u00e1quinas de San Rosendo para ver si estaba en \u201ctabla\u201d. Era lo que hac\u00eda todos los d\u00edas cuando no le tocaba viajar la jornada anterior. Cuando lleg\u00f3, vio a trav\u00e9s de sus lentes de marco negro y grueso el papel que indicaba el itinerario de los trenes que saldr\u00edan ese d\u00eda. Busc\u00f3 su nombre, pero no aparec\u00eda entre los que ten\u00edan programado viajar ese s\u00e1bado 15 de septiembre de 1973. Entonces comenz\u00f3 la caminata de vuelta a su hogar en la Poblaci\u00f3n Quinta Ferroviaria.<\/p>\n<p>-Devu\u00e9lvase al trabajo, que lo andan buscando los carabineros, a usted y a Juan Acu\u00f1a \u2013le dijo su vecino Eusebio Su\u00e1rez, preocupado, cuando lo vio llegar.<\/p>\n<p>Pero Luis Alberto no le hizo caso. Le respondi\u00f3 que su m\u00e1quina estaba en la Maestranza, as\u00ed que no ten\u00eda nada que hacer ese d\u00eda all\u00e1. Adem\u00e1s, si lo buscaban, no ten\u00eda por qu\u00e9 preocuparse. El d\u00eda anterior hab\u00eda llegado de un viaje al sur y apenas supo que Carabineros requer\u00eda que militantes y dirigentes sindicales se presentaran, Luis Alberto fue al Ret\u00e9n de San Rosendo. All\u00ed le pidieron sus datos. En un papel escribieron su nombre, su RUT, que ten\u00eda 43 a\u00f1os, que era militante del Partido Socialista (PS), que presid\u00eda la Junta de Abastecimientos y Precios (JAP) y que era dirigente sindical de la Federaci\u00f3n Santiago Watt de Ferrocarriles del Estado. Despu\u00e9s le dijeron que pod\u00eda retirarse. Luis Alberto volvi\u00f3 a su casa y no pens\u00f3 m\u00e1s en eso, ni siquiera cuando Eusebio le dijo al d\u00eda siguiente en la calle que lo buscaban, que hac\u00eda s\u00f3lo unos minutos una patrulla de polic\u00edas de Laja le hab\u00eda preguntado por \u00e9l y que les hab\u00eda dicho d\u00f3nde viv\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando estaba por llegar a su hogar, su esposa lo vio venir a trav\u00e9s de la ventana con su vest\u00f3n gris a rayas, su pantal\u00f3n caf\u00e9, sus zapatos negros y sus anteojos del mismo color. Tambi\u00e9n vio como seis o siete carabineros con cascos le cerraron el paso, levantaron sus fusiles y lo apuntaron justo cuando estaba por abrir la reja. Luis Alberto qued\u00f3 tieso. Ella no lo pens\u00f3 y sali\u00f3 gritando a los polic\u00edas para que la dejaran, al menos, despedirse. Luis Alberto, que ya ten\u00eda las manos amarradas a la espalda, le dijo que sacara de su bolsillo el dinero y su reloj. Ella lo hizo. Luego vio como se lo llevaban. Faltaba poco para las 16:00 horas. La cacer\u00eda en San Rosendo reci\u00e9n comenzaba.<\/p>\n<p>Como la patrulla que comandaba el teniente Fern\u00e1ndez ven\u00eda de Laja y no conoc\u00eda a qui\u00e9nes deb\u00eda detener, el carabinero Sergio Castillo Basaul, del ret\u00e9n de San Rosendo, les sirvi\u00f3 de gu\u00eda. No hab\u00eda una lista formal ni \u00f3rdenes de aprehensi\u00f3n: la orden que vino de la Comisar\u00eda de Los \u00c1ngeles fue detener a todos los dirigentes de la Unidad Popular (UP). Si Castillo, que los conoc\u00eda, dec\u00eda que alguno de los vecinos deb\u00eda ser detenido, de inmediato lo apuntaban, lo amarraban y se lo llevaban.<\/p>\n<p>Juan Antonio Acu\u00f1a, 33 a\u00f1os, tres hijos, tambi\u00e9n maquinista y dirigente del sindicato de Ferrocarriles, fue el siguiente en la lista. Lo fueron a buscar a su casa una hora despu\u00e9s, cuando estaba por sentarse a tomar once con su familia. La misma patrulla que hab\u00eda llegado a pie desde Laja se meti\u00f3 a la fuerza y lo sac\u00f3 a punta de ca\u00f1\u00f3n. Luego le toc\u00f3 al empleado de la Compa\u00f1\u00eda Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), Dagoberto Garfias, de 23 a\u00f1os. A \u00e9l le siguieron Mario Jara (21) que estaba en su casa con su mam\u00e1 y su abuela; Ra\u00fal Urra (23), que tambi\u00e9n estaba en su domicilio; y el director de la Escuela 45 de San Rosendo, \u00d3scar Sanhueza (23).<\/p>\n<p>Todos fueron llevados a la Plaza de San Rosendo, donde los esperaba otro detenido: Jorge Zorrilla, un obrero minero de 25 a\u00f1os que trabajaba en Argentina y que estaba pasando en Chile sus vacaciones. \u00c9l, al igual que Luis Alberto Araneda, se present\u00f3 voluntariamente ante Carabineros. De inmediato lo apresaron y cuando llegaron los dem\u00e1s, la patrulla los amarr\u00f3 y se los llev\u00f3 a pie por el puente peatonal que un\u00eda San Rosendo con Laja. Al otro lado los esperaba una micro, una de las tantas cortes\u00edas de la CMPC con la patrulla comandada por el teniente Fern\u00e1ndez Michell, el oficial a cargo de la Tenencia de Laja. Una vez arriba del bus, se los llevaron.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>11.09.1973: Las primeras \u00f3rdenes<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Aunque fue el primero en ser detenido, el teniente (r) Fern\u00e1ndez Michell fue el \u00faltimo de los miembros de la Tenencia de Laja en declarar ante el Tribunal. El 16 de agosto del a\u00f1o pasado fue detenido en Iquique, donde trabajaba como instructor en una escuela de conducci\u00f3n. Y cuando el d\u00eda siguiente rompi\u00f3 el pacto de silencio que \u00e9l mismo propuso despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n, parti\u00f3 por el principio: \u201cEstaba en mi domicilio entregado por la CMPC cuando recib\u00ed la noticia del Golpe Militar. Hab\u00eda llegado a la Tenencia de Laja a mediados de 1973 como subteniente subrogante, y como no hab\u00eda oficial, qued\u00e9 de jefe. Ten\u00eda 22 a\u00f1os. Para el 11 de septiembre yo era la autoridad policial, y apenas supe del Golpe, mientras esperaba \u00f3rdenes, llam\u00e9 al acuartelamiento de todos los carabineros. Eso lo coordinaron el suboficial mayor Evaristo Garc\u00e9s Rubilar y el sargento Pedro Rodr\u00edguez Ceballos, que me segu\u00edan en el mando\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEsa misma ma\u00f1ana recib\u00ed la orden por parte de la Jefatura de Los \u00c1ngeles para que detuviera a todas las autoridades de gobierno, subdelegados y al alcalde. La acci\u00f3n se cumpli\u00f3 sin problemas y despu\u00e9s de detenerlos en nuestra unidad, fueron derivados al Regimiento de Los \u00c1ngeles en buses facilitados por la Papelera, porque ya ten\u00eda mucha gente en el cuartel. D\u00edas despu\u00e9s, mi superior en Los \u00c1ngeles, el comisario Aroldo Solari Sanhueza, me orden\u00f3 comenzar a detener a todos los activistas de la comuna. Como la CMPC ten\u00eda una planta qu\u00edmica, los activistas pod\u00edan tom\u00e1rsela y actuar en nuestra contra. Esa fue la informaci\u00f3n que me lleg\u00f3 de inteligencia militar. Uno de esos d\u00edas lleg\u00f3 el coronel de Ej\u00e9rcito Alfredo Rehern Pulido para reiterar la orden. Les orden\u00e9 a los suboficiales Garc\u00e9s y Rodr\u00edguez que procedieran con el personal a realizar esa labor, porque ellos conoc\u00edan m\u00e1s a esas personas\u201d.<\/p>\n<p>Desde que Salvador Allende asumi\u00f3 la presidencia en 1970, la CMPC formaba parte de la lista de empresas que el gobierno pretend\u00eda expropiar. Por eso, el mismo d\u00eda del Golpe, una patrulla comandada por Fern\u00e1ndez Michell fue hasta la planta que la Papelera ten\u00eda \u2013y a\u00fan tiene\u2013 en Laja. Eran las 16:00 horas cuando los cerca de 300 funcionarios que sal\u00edan de su jornada se encontraron con Fern\u00e1ndez, Garc\u00e9s, Rodr\u00edguez y otros miembros de la Tenencia. Los hicieron formarse en filas. La patrulla ten\u00eda en sus manos una lista que el superintendente de la planta Carlos Ferrer y el jefe de personal Humberto Garrido, hab\u00edan preparado: esos eran los \u201cactivistas\u201d.<\/p>\n<p>Los que figuraban en la n\u00f3mina fueron separados y llevados a golpes y apuntados por fusiles al edificio contiguo, donde funcionaba el policl\u00ednico de la empresa. All\u00ed los volvieron a golpear. Despu\u00e9s los subieron a veh\u00edculos de la CMPC y se los llevaron al cuartel. Todos ellos fueron derivados despu\u00e9s, en la misma micro de la empresa del Grupo Matte, a Los \u00c1ngeles. Entre ellos estaba Eduardo Cuevas, un mec\u00e1nico de mantenci\u00f3n de la Papelera y militante del MIR que se sum\u00f3 voluntariamente a la reconstituci\u00f3n de escena que llev\u00f3 a cabo el ministro Aldana el 18 de agosto del a\u00f1o pasado. Antes de que se lo llevaran, Fern\u00e1ndez lo agarr\u00f3 y se los mostr\u00f3 a sus compa\u00f1eros de trabajo a\u00fan formados en la fila: \u201c\u00a1V\u00e9anlo por \u00faltima vez!\u201d, les grit\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de poco m\u00e1s de un a\u00f1o y tres meses en centros de detenci\u00f3n y tortura, y luego de pasar por un Consejo de Guerra, a Eduardo Cuevas se le volvi\u00f3 a ver. Una \u201csuerte\u201d que los que fueron cazados los d\u00edas siguientes no tuvieron.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>13 y 14.09.1973: La ca\u00edda del estudiante y los obreros<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Lo primero que hizo la patrulla que ese d\u00eda encabezaba el sargento Pedro Rodr\u00edguez Ceballos, fue ir a la Estaci\u00f3n de Trenes. En el and\u00e9n, Manuel Becerra se desped\u00eda de su mam\u00e1, su abuela, su hermano y su prima. Eran las 8:00 y en s\u00f3lo unos minutos saldr\u00eda el tren que lo llevar\u00eda de vuelta a Curacaut\u00edn, donde cursaba la ense\u00f1anza media en la Escuela Industrial. Estaba a punto de abordar cuando los carabineros lo agarraron. Entre los gritos de sus familiares, Manuel Becerra fue sacado a golpes de la estaci\u00f3n, lo subieron al jeep que la CMPC les hab\u00eda otorgado para que se movilizaran, y se lo llevaron a la Tenencia de Laja. Era el 13 de septiembre de 1973. Mario ten\u00eda 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En cosa de minutos le avisaron a su pap\u00e1, que trabajaba en las oficinas de Transportes C\u00f3ndor. Apenas supo, le pidi\u00f3 a su jefe que hablara con Carabineros y gestionara su liberaci\u00f3n. \u00c9l fue a la Tenencia y habl\u00f3 con el guardia de turno, pero le dijeron que ya hab\u00edan registrado su detenci\u00f3n en los libros correspondientes. Despu\u00e9s le dir\u00edan a su padre que lo hab\u00edan detenido porque \u201cmilitaba con los miristas\u201d. Manuel ya hab\u00eda sido detenido antes, durante la campa\u00f1a para las elecciones parlamentarias de 1973, por pintar junto a otros amigos consignas del MIR en Laja. El joven qued\u00f3 detenido.<\/p>\n<p>El siguiente en la lista fue Luis Armando Ulloa, 41 a\u00f1os, casado, cinco hijos, militante del Partido Comunista (PC) y obrero maderero de la Barraca Burgos de Laja, adonde lo fueron a buscar. Eran las 8:30. Como su hijo mayor trabajaba con \u00e9l, lo primero que hicieron sus compa\u00f1eros fue avisarle apenas lleg\u00f3, porque justo cuando se lo llevaron no estaba. \u00c9l corri\u00f3 a su casa y le avis\u00f3 a su madre a\u00fan convaleciente del \u00faltimo parto. Tampoco pudieron hacer nada por sacarlo.<\/p>\n<p>Esa tarde, los carabineros volvieron a la CMPC. Apenas puso un pie afuera de la planta, Juan de Dios Villarroel fue secuestrado por la patrulla de Rodr\u00edguez. Ten\u00eda 34 a\u00f1os, cuatro hijos y la mala fortuna de trabajar en una empresa que elabor\u00f3 una lista negra con los nombres de sus propios empleados. En esa misma n\u00f3mina estaban sus compa\u00f1eros de trabajo Jack Guti\u00e9rrez, militante del MAPU; Heraldo Mu\u00f1oz, del PS; y Federico Riquelme. A todos los llevaron a la Tenencia, donde se sum\u00f3 el comerciante de frutas y verduras y regidor del Municipio, Alfonso Macaya, que lleg\u00f3 voluntariamente despu\u00e9s de o\u00edr en una radio local que lo andaban buscando. A \u00e9l lo dejaron libre al d\u00eda siguiente, pero el 15 de septiembre lo fueron a buscar de nuevo a la casa de sus suegros. Nunca regres\u00f3.<\/p>\n<p>El 14 de septiembre, Rodr\u00edguez sali\u00f3 de nuevo a las calles en el jeep de la CMPC. No tuvo que alejarse mucho, porque a los dos hombres que se sumaron ese d\u00eda al grupo de detenidos pol\u00edticos, los encontr\u00f3 saliendo de su trabajo en la planta papelera. Uno era Wilson Mu\u00f1oz. El otro, Fernando Grand\u00f3n, que a sus 34 a\u00f1os ya ten\u00eda ocho hijos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>16 y 17.09.1973: La peque\u00f1a tenencia<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Muy probablemente, la Tenencia de Laja nunca tuvo tantas visitas como esos d\u00edas. Para la noche del 15 de septiembre de 1973, en el calabozo de aquella construcci\u00f3n en Las Vi\u00f1as N\u00ba 104 que Fern\u00e1ndez recuerda como \u201cdos mediaguas grandes a las que se le hab\u00edan hecho unos agregados\u201d, hab\u00eda 17 personas detenidas: a los siete que trajeron de San Rosendo y a los nueve que secuestraron en Laja, se hab\u00eda sumado esa tarde el director del Sindicato Industrial de la CMPC, Jorge Lamana, que se present\u00f3 en la Tenencia de forma voluntaria.<\/p>\n<p>Desde que comenzaron las detenciones, sus padres, hermanos e hijos los fueron a visitar con la autorizaci\u00f3n del oficial a cargo del recinto. La esposa de Fernando Grand\u00f3n lleg\u00f3 el mismo d\u00eda que lo detuvieron a verlo por primera vez. Cuando lo vio, lo not\u00f3 asustado, pero sin lesiones. La hija mayor de Luis Armando Ulloa tambi\u00e9n fue a verlo y cuando lo encontr\u00f3 en medio del grupo, se dio cuenta que le hab\u00edan cortado el pelo a tijeretazos. Pero la peor parte se la llevaron los de San Rosendo. Todos ellos ten\u00edan moretones, rasgu\u00f1os y mordeduras de perros. Jorge Zorrilla, el minero detenido en sus vacaciones, dijo a uno de los familiares de los detenidos que tambi\u00e9n los hab\u00edan sentado en la pica.<\/p>\n<p>El 16 de septiembre llegaron a la celda los \u00faltimos dos miembros del grupo. A Juan Carlos Jara, de 17 a\u00f1os, lo agarr\u00f3 la patrulla de Pedro Rodr\u00edguez cuando peleaba con otros j\u00f3venes en la calle. A Rub\u00e9n Campos, director de la Escuela Consolidada de Laja, lo sacaron de su casa y de ah\u00ed fue directo al calabozo.<\/p>\n<p>Hasta el 17 de septiembre, las visitas a los prisioneros continuaron. En las ma\u00f1anas llegaban casi todos los familiares con el desayuno reci\u00e9n hecho y ropa limpia. M\u00e1s tarde les llevaban almuerzo y en la noche la cena. Tambi\u00e9n los visitaba el p\u00e1rroco de Laja, el sacerdote F\u00e9lix Eicher, que ingenuamente hab\u00eda acompa\u00f1ado a algunos de los que se presentaron voluntariamente a la Tenencia para que \u201carreglaran sus problemas\u201d. Y cada vez que iban intentaban convencer a los carabineros de que los soltaran. Los presos les dec\u00edan que estuvieran tranquilos, que pronto saldr\u00edan de all\u00ed. La noche de la v\u00edspera de fiestas patrias, el teniente Fern\u00e1ndez Michell recibi\u00f3 una orden.<\/p>\n<p>\u201cEstaba cenando en el comedor cuando el suboficial Garc\u00e9s me dijo que el mayor Solari, el comisario de Los \u00c1ngeles, estaba al tel\u00e9fono. Estaba muy molesto conmigo porque hab\u00eda mandado mucha gente al regimiento sin preguntarle. Yo lo hab\u00eda hecho por un tema de espacio. Me asust\u00f3 que estuviera enojado, porque yo me hab\u00eda casado sin permiso de mis superiores y estaba esperando a mi primera hija, as\u00ed que ten\u00eda que hacer lo que me dijera, si no me arriesgaba a otra sanci\u00f3n. Me pregunt\u00f3 cu\u00e1ntos detenidos ten\u00eda en la unidad. Le dije que hab\u00eda 19 personas. Me dio la orden de \u201celiminarlos\u201d. Me dijo que si no lo hac\u00eda, tendr\u00eda que atenerme a las consecuencias. Luego cort\u00f3. De inmediato llam\u00e9 a Garc\u00e9s y Rodr\u00edguez y les dije que alistaran al personal\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>18.09.1973: Matanza en el bosque<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Los hombres que segu\u00edan a Fern\u00e1ndez en la cadena de mando hicieron unas llamadas y en s\u00f3lo minutos consiguieron cordeles, alambres, palas, veh\u00edculos y hasta un lugar alejado donde llevar a cabo la masacre. Ten\u00edan carabinas y fusiles para todos los funcionarios de la Tenencia. Tambi\u00e9n el alcohol que les dio la CMPC. El plan para matar a los 19 ya estaba en curso.<\/p>\n<p>\u201cCuando nos llamaron al cuartel, ya hab\u00eda comenzado el toque de queda. Al llegar, nos juntaron en una sala que us\u00e1bamos de comedor y nos ordenaron beber pisco en abundante cantidad. Est\u00e1bamos casi todos los integrantes de la Tenencia de Laja, desde el teniente Fern\u00e1ndez Michell, hacia abajo. Los que no llegaron al cuartel, se unir\u00edan m\u00e1s tarde a nosotros. Despu\u00e9s de tomar, el teniente Fern\u00e1ndez nos dijo que sac\u00e1ramos a los 19 detenidos de los calabozos de la Tenencia. Les amarramos las manos atr\u00e1s de sus espaldas con c\u00e1\u00f1amo y alambres de fardo de pastos, los llevamos afuera y los subimos al bus de la CMPC. Yo tuve que custodiar el interior del bus. Por eso llevaba mi fusil Sig en las manos. Tomamos la carretera hacia Los \u00c1ngeles. Al frente de la caravana iban en un jeep Fern\u00e1ndez, Garc\u00e9s y Peter Wilkens, un agricultor alem\u00e1n de la zona\u201d.<\/p>\n<p>Hasta que el cabo Samuel Vidal declarara en junio de 2011, el nombre de Wilkens jam\u00e1s apareci\u00f3 en la investigaci\u00f3n. Despu\u00e9s de \u00e9l, Fern\u00e1ndez y varios carabineros ratificaron su participaci\u00f3n en la matanza de esa noche. Antes no se sab\u00eda que Garc\u00e9s lo hab\u00eda llamado, que hab\u00eda acompa\u00f1ado a Fern\u00e1ndez en el jeep de la CMPC que lideraba la caravana ni que pasado el Puente Perales, despu\u00e9s de una curva en el camino entre Laja y Los \u00c1ngeles, fue \u00e9l quien le dijo que doblara a la derecha y que se detuviera 300 metros m\u00e1s all\u00e1, en un claro junto a un bosque de pinos. Como s\u00f3lo los carabineros que estuvieron esa noche y juraron silencio sab\u00edan que Wilkens hab\u00eda estado all\u00ed, nadie relacion\u00f3 el hecho cuando en 1985 un joven de 19 a\u00f1os llamado Arturo Arriagada, sin antecedentes, ingres\u00f3 a su fundo en Laja, mat\u00f3 a su mayordomo, ingres\u00f3 a su habitaci\u00f3n y le dio un escopetazo. Despu\u00e9s subi\u00f3 los cad\u00e1veres a su furg\u00f3n y los sepult\u00f3 el borde del camino, muy cerca de donde esa noche sepultaron a los detenidos de Laja y San Rosendo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un reportaje que public\u00f3 Contacto cuando en 2001 se estaba por abolir la pena de muerte en Chile, Arriagada fue condenado a cadena perpetua y para entonces, por su buena conducta, hab\u00eda sido incorporado al Centro de Educaci\u00f3n y Trabajo (CET) de Concepci\u00f3n. Para su acto criminal, la justicia s\u00ed funcion\u00f3. Wilkens, en cambio, muri\u00f3 sin que nadie lo interpelara por haber sido c\u00f3mplice y haber guiado y observado como un grupo de polic\u00edas fusilaba a 19 obreros la madrugada del 18 de septiembre de 1973 en el Fundo San Juan. Una noche que el sargento 2\u00ba (r) Pedro Parra recuerda muy bien: \u201cNo hab\u00eda militares ni agentes de la DINA; s\u00f3lo est\u00e1bamos los de la Tenencia, menos los tres que se quedaron en la guardia. Cuando nos detuvimos, la camioneta qued\u00f3 muy cerca de unos arbustos. La noche estaba clara y hab\u00eda luna, pero igual se usaron las luces de los veh\u00edculos. Con la pelea entre Gabriel Gonz\u00e1lez y Nelson Casanova, reci\u00e9n tom\u00e9 el peso de lo que estaba pasando. Ya estaba todo decidido. El teniente Fern\u00e1ndez Michell no dec\u00eda nada; era uno m\u00e1s del grupo. Los detenidos estaban frente a nosotros con sus manos atadas. Yo ten\u00eda una carabina Mauser. Cuando Fern\u00e1ndez dio la orden, todos apuntamos a los detenidos que nos hab\u00edan asignado. Ninguno de ellos se quejaba o dec\u00eda algo. Entonces dieron la orden de disparar. Todos lo hicimos\u201d.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>18.09.1973: Despu\u00e9s de la masacre<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Los cad\u00e1veres quedaron bajo tierra. El grupo de carabineros subi\u00f3 a los veh\u00edculos y volvi\u00f3 al cuartel de Laja. Todos recuerdan que fue un momento extra\u00f1o, que nadie se atrevi\u00f3 a decir algo. Cuando llegaron, se bebieron lo que hab\u00eda quedado del pisco que hab\u00edan tomado antes de partir. Y all\u00ed mismo acordaron que nadie dir\u00eda nada, que si alguno hablaba, correr\u00eda la misma suerte de los que acababan de asesinar.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana de ese d\u00eda, Gloria Urra se levant\u00f3 temprano, prepar\u00f3 el desayuno, y como los d\u00edas anteriores, fue a la Tenencia a ver a su hermano Ra\u00fal. Esperaba encontrarse con todos los detenidos y sus familiares, sentarse junto a ellos y compartir la comida. Pero el calabozo estaba vac\u00edo. Ahora que lo estaban limpiando, se ve\u00eda mucho m\u00e1s grande. A Hilda Bravo, la esposa del comerciante de frutas Alfonso Macaya, no le hab\u00edan permitido verlo cuando lo encerraron dos d\u00edas antes, as\u00ed que esa ma\u00f1ana esperaba encontrarse con su marido. Pero le dijeron lo mismo que a las madres, esposas, hermanos e hijos de los 19 trabajadores que estuvieron all\u00ed hasta la noche anterior: que los hab\u00edan trasladado al Regimiento de Los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>Los familiares se agruparon y partieron a buscarlos. En el Regimiento de Los \u00c1ngeles no los encontraron. Pasaron por la c\u00e1rcel, el gimnasio de IANSA; nada. Despu\u00e9s, algunos se fueron a Concepci\u00f3n y preguntaron en el Estadio Regional, en la Isla Quiriquina, en Talcahuano; sus nombres no aparecieron en las listas de prisioneros. Pasaron los d\u00edas y la desesperada b\u00fasqueda se repiti\u00f3 una y otra vez en Chill\u00e1n, en Linares. As\u00ed fue por semanas, por a\u00f1os. Muchos gastaron sus ahorros recorriendo distintas ciudades del pa\u00eds, buscando y preguntando sin respuestas. Pasaron por Temuco hasta llegar a Santiago. Todo fue in\u00fatil: los 19 se hab\u00edan esfumado.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de la masacre, el sacerdote F\u00e9lix Eicher acompa\u00f1\u00f3 al obrero de la CMPC, Luis S\u00e1ez, a Los \u00c1ngeles, seg\u00fan declar\u00f3 ante el ministro Carlos Aldana, \u201cpara que los de Laja no le hicieran nada\u201d. Los d\u00edas previos hab\u00edan allanado dos veces su casa busc\u00e1ndolo, pero no lo hab\u00edan encontrado. \u201cAs\u00ed como se entreg\u00f3 Macaya, dile a tu marido que tambi\u00e9n lo haga\u201d, le habr\u00eda dicho el sargento Rodr\u00edguez a su esposa. El sacerdote lo convenci\u00f3 de que se entregara el 20 de septiembre de 1973. Ese mismo d\u00eda qued\u00f3 detenido. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, cuando encontraron a los otros 19 en el cementerio de Yumbel \u2013donde hab\u00edan sido llevados clandestinamente por Fern\u00e1ndez y sus hombres\u2013, los restos de Luis S\u00e1ez aparecieron en el Fundo San Juan.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>El proceso de los fusileros de Laja<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Aunque hab\u00edan pasado 38 a\u00f1os, muchos de los carabineros que trabajaron en la Tenencia de Laja en septiembre de 1973 pretendieron en 2011 mantener su juramento de silencio sobre lo ocurrido en la madrugada del 18 de septiembre de ese a\u00f1o . El sargento 1\u00ba (r) Gabriel Gonz\u00e1lez, por ejemplo, asegur\u00f3 ante la PDI que no sab\u00eda nada de los 19 desaparecidos y que \u00e9l s\u00f3lo particip\u00f3 en algunas detenciones. Nada dijo de su pelea con Nelson Casanova esa madrugada justo antes de dispararles por la espalda. Y el mismo Casanova, quien seg\u00fan los testimonios se resisti\u00f3 a disparar, declar\u00f3: \u201cEn esa \u00e9poca hab\u00eda muy buena relaci\u00f3n con los trabajadores de la CMPC, por lo que no tuve conocimiento de que hayan sido detenidos empleados de dicha empresa\u201d.<\/p>\n<p>Fueron los testimonios de los que s\u00ed decidieron confesar los que le permitieron al ministro en visita Carlos Aldana emitir en agosto de 2011 una orden de detenci\u00f3n para los 14 funcionarios a\u00fan vivos que participaron en las detenciones y en la ejecuci\u00f3n de los trabajadores asesinados en el Fundo San Juan. Despu\u00e9s de eso, todos comenzaron a hablar. El 18 de ese mes, Aldana realiz\u00f3 con todos los detenidos la reconstituci\u00f3n de escena de la cadena de hechos que acabaron con la vida de los 19 trabajadores. Fue un d\u00eda clave, dram\u00e1tico. Despu\u00e9s de eso, no quedaron m\u00e1s dudas: luego de cuatro d\u00edas, el ministro proces\u00f3 a nueve de los carabineros por homicidio y a uno por encubrimiento. Otros tres, los que esa noche se quedaron en la guardia, fueron sobrese\u00eddos. A pesar de la crudeza de los cr\u00edmenes, hoy todos est\u00e1n libres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(<em>Juan Pablo Figueroa: 17.01.2012.<\/em> Fuente: <a href=\"http:\/\/ciperchile.cl\" target=\"_blank\">http:\/\/ciperchile.cl<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Fue una cacer\u00eda. En septiembre de 1973 los carabineros de la Tenencia de Laja apresaron a 14 trabajadores de la Papelera y Ferrocarriles, \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=714\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-714","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=714"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/714\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":720,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/714\/revisions\/720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}