{"id":5738,"date":"2020-12-21T10:35:49","date_gmt":"2020-12-21T13:35:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/?p=5738"},"modified":"2020-12-21T10:36:27","modified_gmt":"2020-12-21T13:36:27","slug":"2020-entre-la-pandemia-y-la-resistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=5738","title":{"rendered":"2020: entre la pandemia y la resistencia"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Hay que poner en marcha una agenda sindical que interpele a la clase trabajadora sumida en la informalidad porque el coronavirus demostr\u00f3 la necesidad de avanzar en democracias m\u00e1s participativas, donde nuestra voz tenga mayor peso.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por Adolfo Aguirre*<\/p>\n<p>El 2020 ha sido un a\u00f1o de resistencia, resignificaci\u00f3n y aprendizaje. El COVID-19 ha sido un fen\u00f3meno de alcance global que ha golpeado al trabajador de manera brutal. Informes de la Organizaci\u00f3n Internacional de Trabajo (OIT) muestran que la pandemia ha afectado a 2.700 millones trabajadoras y sus familias. Es una cifra que no nos puede dejar indiferentes y requiere de medidas globales de los Estados, los gobiernos y los organismos multilaterales, ya que se trata del 80% de la fuerza laboral mundial.<\/p>\n<p>La OIT informa que unos 300 millones de puestos de tiempo completo se perdieron en 2020. La CEPAL alerta de p\u00e9rdidas globales del PBI de alrededor de 10 puntos. Y la ONU se\u00f1ala que 500 millones de personas cayeron en la pobreza. Para colmo las segundas y terceras olas de la pandemia obligan a nuevos confinamientos que impiden la apertura de la econom\u00eda y que profundizar\u00e1n estos n\u00fameros preocupantes.<\/p>\n<p>La pandemia ha mostrado de manera alarmante que por fuera del trabajo formal, hay un universo de precariedad que ha dejado a la deriva a millones. Revela los l\u00edmites del sistema predador en el que vive el mundo y provoca que el 1% m\u00e1s rico tenga m\u00e1s poder que el 99% restante. Necesitamos de manera urgente avanzar en una nueva cosmovisi\u00f3n pol\u00edtica entre la naturaleza y la humanidad. Debemos pasar de un modelo desigual a un modelo equitativo.<\/p>\n<p>El COVID-19 ha puesto de manifiesto la injusticia global. Por un lado, los megamillonarios, due\u00f1os del capital, que incluso acumulan m\u00e1s renta en plena pandemia. Por otro lado, un clase trabajadora protegida por convenios colectivos y leyes laborales que trata de conservar su puesto de trabajo y su salario fijo, y otra gran mayor\u00eda que vive al d\u00eda, de changas, sin seguridad ni derechos. Aqu\u00ed reside el desaf\u00edo de las centrales obreras, de los sindicatos: \u00bfC\u00f3mo construimos ese mundo posible y necesario basado en la justicia (palabra clave y pilar del nuevo tiempo a construir) social, cultural, fiscal, econ\u00f3mica, medioambiental, sin fronteras y con perspectiva de g\u00e9nero?<\/p>\n<p>Nuestra hoja ruta para pensar otro mundo del trabajo debe buscar la reorganizaci\u00f3n de las cadenas de valor teniendo en cuenta el valor social y ambiental producido. En ese camino ser\u00e1 inevitable avanzar en una tendencia que es mundial: la nacionalizaci\u00f3n de empresas, pero esos cambios no se van a dar sin voluntad y decisi\u00f3n pol\u00edtica, por eso debemos amplificar nuestra voz, hasta que se vuelva ensordecedora y para ello debemos ampliar la conciencia sobre la injusticia del sistema en el que vivimos y la posibilidad de otra integraci\u00f3n planetaria, de otra sociedad donde la dignidad y el bien com\u00fan sean la base.<\/p>\n<p>Es el tiempo de la ofensiva y no solo intentar retener los derechos conquistados. La pandemia nos deja como lecci\u00f3n el papel protag\u00f3nico del Estado y del sector p\u00fablico como garante de una vida digna. Ya no es posible un modelo de desarrollo realmente sustentable sin la existencia de servicios p\u00fablicos de calidad y acceso gratuito, especialmente en lo que concierne a salud, educaci\u00f3n, transporte y energ\u00eda, son claves y esos trabajadores son m\u00e1s esenciales que nunca.<\/p>\n<p>La pandemia tambi\u00e9n constituye un desaf\u00edo para el mundo sindical, que ha respondido de manera satisfactoria defendiendo los derechos laborales y exigiendo medidas concretas a los gobiernos para la defensa y reconocimiento de la esencialidad del trabajo. Fue una caracter\u00edstica de la clase a nivel mundial sobre el rol de los trabajadores de la salud, alimentaci\u00f3n, provisi\u00f3n, cuidados, infraestructura, educaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>El sindicalismo se ha puesto en la primera l\u00ednea de acci\u00f3n contra el coronavirus, articulando con los gobiernos las medidas para frenar la pandemia y ofreciendo sus estructuras. Y, a la vez, no ha cejado en la lucha el mantenimiento del empleo y los salarios. Provoca orgullo como se plant\u00f3 cara en muchos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe contra los intentos empresariales y gubernamentales de suspender derechos laborales y sindicales.<\/p>\n<p>Hay medidas impostergables. Sindicatos que piensen no solo el corto plazo: lo salarial. Sino que pensemos a mediano y largo plazo. C\u00f3mo sindicalizamos y protegemos a la gran mayor\u00eda obligada a la informalidad, la precariedad y la explotaci\u00f3n. Se necesitan trabajadores felices para el mundo del futuro y para garantizar el futuro con trabajos dignos y decentes.<\/p>\n<p>Para nosotros en el sur global, nuestro rol es el de un sindicalismo sociopol\u00edtico con propuestas integrales de desarrollo con m\u00e1s justicia social, m\u00e1s democracia, m\u00e1s derechos y m\u00e1s trabajos decentes. Porque los empresarios nos quieren hacer creer que el mundo del futuro es con menos puestos y peores condiciones.<\/p>\n<p>El cambio vendr\u00e1 de los de abajo porque una ense\u00f1anza de la pandemia global es que no habr\u00e1 futuro para las futuras generaciones, es decir para la humanidad, si esta sigue en manos de un 1% de propietarios. El planeta Tierra no puede ser propiedad del 1%.<\/p>\n<p><em>*Secretario de Relaciones Internacionales de la CTA-A y Coordinador Nacional de la CNTI.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hay que poner en marcha una agenda sindical que interpele a la clase trabajadora sumida en la informalidad porque el coronavirus demostr\u00f3 la \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=5738\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-5738","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5738"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5741,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5738\/revisions\/5741"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}