{"id":3273,"date":"2016-02-14T22:49:38","date_gmt":"2016-02-15T01:49:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/?p=3273"},"modified":"2016-02-14T22:49:38","modified_gmt":"2016-02-15T01:49:38","slug":"el-empleo-publico-en-debate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=3273","title":{"rendered":"El empleo p\u00fablico en debate"},"content":{"rendered":"<p>por Veronica Ocvirk<a href=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12440378_10208764514015744_7392601294610969592_o-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-thumbnail wp-image-3274\" src=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/12440378_10208764514015744_7392601294610969592_o-1-307x204.jpg\" alt=\"12440378_10208764514015744_7392601294610969592_o-1\" width=\"307\" height=\"204\" \/><\/a><\/p>\n<p>Con el argumento de prescindir de los \u201c\u00f1oquis\u201d, el gobierno orden\u00f3 miles de despidos en diferentes organismos estatales, lo que gener\u00f3 cr\u00edticas y pol\u00e9mica. \u00bfEs tan grande el Estado? El an\u00e1lisis de los datos y la comparaci\u00f3n internacional aportan una mirada m\u00e1s all\u00e1 de los preconceptos.<!--more--><\/p>\n<p>Igual que un tr\u00e1iler vertiginoso, el primer mes de gobierno de Mauricio Macri se vio desbordado de sucesos de alto impacto. Ni 24 horas hab\u00edan transcurrido desde el traspaso de mando cuando se anunci\u00f3 que se dejar\u00eda caer el memor\u00e1ndum con Ir\u00e1n por la AMIA. Tres d\u00edas m\u00e1s tarde se concret\u00f3 la prometida quita y baja de retenciones al agro y la industria. El 15 de diciembre el presidente design\u00f3 en comisi\u00f3n a dos jueces de la Corte Suprema y el 16 se desmantelaron los controles cambiarios. La intervenci\u00f3n de la Afsca y la Aftic se conoci\u00f3 con las copas ya casi alz\u00e1ndose para el brindis del 24, mientras la fuga de los tres condenados por el triple crimen de General Rodr\u00edguez manten\u00eda al pa\u00eds en vilo durante dos semanas. A esa mesa de fin de a\u00f1o se sum\u00f3 el plato que faltaba: el despido masivo de miles de trabajadores estatales acusados de \u201c\u00f1oquis\u201d.<\/p>\n<p>El despid\u00f3metro<\/p>\n<p>Los preanuncios de despidos en el Estado tomaron estado p\u00fablico ni bien asumi\u00f3 el nuevo gabinete, cuyo flamante ministro de Modernizaci\u00f3n, Andr\u00e9s Ibarra, se\u00f1al\u00f3 en conferencia de prensa que se revisar\u00edan todas las contrataciones y concursos de los \u00faltimos a\u00f1os con el \u00e1nimo de detectar aquellos casos de empleados que sin cumplir funciones estuvieran cobrando un sueldo. El 29 de diciembre ese adelanto tom\u00f3 forma en el decreto 254\/2015, por el cual se instruy\u00f3 a los ministros, secretarios, autoridades de organismos descentralizados y a las empresas y sociedades del Estado para revisar tanto los contratos de sus empleados como la continuidad de los que concursaron sus puestos en los \u00faltimos a\u00f1os. De acuerdo a los considerandos de la norma, el n\u00famero de concursos durante el mandato de Cristina Kirchner fue excepcional, \u201ccircunstancia que amerita que la nueva gesti\u00f3n de Gobierno proceda a la revisi\u00f3n de los procesos de selecci\u00f3n y contrataci\u00f3n de personal, con el prop\u00f3sito de que se hayan realizado conforme a derecho y respondan a necesidades genuinas de gesti\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Los despidos comenzaron a sucederse no s\u00f3lo en el Poder Ejecutivo (al cual se circunscrib\u00eda el decreto), sino tambi\u00e9n en el Congreso, provincias y municipios. Casi 2.000 personas fueron echadas del Senado, 600 del Centro Cultural Kirchner, 22 de Arsat, 450 del Ministerio de Seguridad, 290 del Municipio de Lan\u00fas, 980 en Quilmes, 1.000 en Mor\u00f3n, 900 en Malvinas Argentinas y 4.500 en La Plata, donde la polic\u00eda bonaerense dispar\u00f3 gases lacrim\u00f3genos y balas de goma contra un grupo de empleados municipales que se manifestaban frente a la sede comunal. La iniciativa \u201cEl despid\u00f3metro\u201d, creada para contabilizar la cantidad de despidos ocurridos en el Estado desde la asunci\u00f3n del nuevo gobierno, contabilizaba al cierre de esta edici\u00f3n 24.094 casos \u201cconfirmados y chequeados\u201d [1].<\/p>\n<p>El tema cobr\u00f3 fuerza en las redes sociales con su correspondiente l\u00f3gica binaria. De un lado se repet\u00eda que \u201cel gobierno no est\u00e1 despidiendo trabajadores; est\u00e1 dejando de regalar sueldos\u201d, mientras del otro se ponderaba a la totalidad del plantel del Estado como un conjunto de trabajadores intachables. Con argumentos vinculados a la eficiencia de la gesti\u00f3n p\u00fablica, el gobierno insist\u00eda en que se trataba de \u201ccontratos vencidos\u201d o de \u201cempleados a los que se les dibuja un recibo salarial por un trabajo que no hacen\u201d. \u201cA esos argentinos que hemos encontrado escondidos, que no vienen pero cobran un salario, tienen que saber que van a tener un lugar. Tenemos que salir de estos modelos de abuso de lo que es de todos. Yo sue\u00f1o con un pa\u00eds donde cada uno encuentre el lugar donde ser feliz\u201d, declar\u00f3 Macri en su primera conferencia de prensa.<\/p>\n<p>El gobierno en general, y el Ministerio de Modernizaci\u00f3n en particular \u2013que se excus\u00f3 de aportar su versi\u00f3n de los hechos para esta nota-, continuaron recurriendo a una justificaci\u00f3n que, tal como est\u00e1 formulada, acab\u00f3 por develarse injusta y enga\u00f1osa. Injusta porque es cierto que muchos contratos pudieron efectivamente haber finalizado o haber sido celebrados en el marco de convenios con universidades, un modo de contrataci\u00f3n flexible al que suele recurrirse en diferentes \u00e1reas del Estado para agilizar los procedimientos. Pero los empleados no son responsables de una precariedad que no eligen. El discurso resulta adem\u00e1s enga\u00f1oso, dado que no es posible que en un lapso tan breve las nuevas autoridades hayan avanzado con el prometido an\u00e1lisis de tareas y presentismo sobre la totalidad de los trabajadores.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las acusaciones, varias preguntas quedan flotando: \u00bfes necesario relevar el empleo estatal?, \u00bfhay \u00f1oquis en el sector p\u00fablico?, \u00bfcu\u00e1ntos? Y m\u00e1s en general, \u00bfqui\u00e9nes trabajan hoy en el Estado, qu\u00e9 tareas realizan, bajo qu\u00e9 condiciones y por qu\u00e9, por lo menos en apariencia, son tan criticados?<\/p>\n<p>M\u00e1s que gigantesco, heterog\u00e9neo<\/p>\n<p>\u201cLa mayor parte del empleo p\u00fablico est\u00e1 hoy en las provincias y se trata de una dotaci\u00f3n que en aproximadamente un 70 por ciento est\u00e1 formada por docentes, m\u00e9dicos y polic\u00edas. La administraci\u00f3n p\u00fablica nacional en realidad representa una cantidad de empleados bastante baja\u201d, se\u00f1ala Maximiliano Rey, polit\u00f3logo, co-profesor adjunto regular de la Universidad de Buenos Aires y autor, junto a Horacio Cao y Arturo Laguado Duca, de El Estado en cuesti\u00f3n [2], una obra de publicaci\u00f3n reciente que analiza las caracter\u00edsticas de la administraci\u00f3n p\u00fablica argentina durante los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEs cierto que la cantidad de empleados p\u00fablicos creci\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os. Pero tambi\u00e9n fue un per\u00edodo en el que el Estado se agrand\u00f3 en el mejor sentido del t\u00e9rmino, ampliando su rol de regulaci\u00f3n, diseminando delegaciones de distintos organismos por el territorio, creando universidades y recuperando empresas p\u00fablicas. Aun as\u00ed las cifras que indican la cantidad de empleados p\u00fablicos no son una locura. A mi entender cuando se habla de \u00f1oquis hay detr\u00e1s una mirada ideol\u00f3gica, porque si bien puede haber sectores del Estado donde se trabaja de una forma m\u00e1s flexible, no es la generalidad de los casos\u201d, advierte.<\/p>\n<p>Una v\u00eda para descubrir los hechos y desandar prejuicios es acudir a la frialdad de los n\u00fameros, de modo de intentar responder a dos preguntas: \u00bfcu\u00e1l es hoy el volumen real de empleados p\u00fablicos?, \u00bfel aparato estatal est\u00e1 o no sobredimensionado?<\/p>\n<p>Antes de meternos con los datos es necesario aclarar que hablamos de un conjunto extremadamente dif\u00edcil de medir, un poco por la propia frondosidad de la maquinaria p\u00fablica pero tambi\u00e9n por la ausencia de un sistema unificado de estad\u00edsticas para las diferentes jurisdicciones. A eso se suma la decisi\u00f3n de incluir o no determinadas \u00e1reas (por ejemplo YPF, que es una empresa mixta), o la imprecisi\u00f3n de los datos referidos a los empleados contratados v\u00eda universidades, ya que una dependencia estatal puede establecer un convenio de asistencia t\u00e9cnica con una casa de estudios pero ser\u00e1 esta \u00faltima la que al fin y al cabo decida a cu\u00e1ntas personas tomar\u00e1 por ese monto. La consecuencia de esta dificultad metodol\u00f3gica resulta obvia: como tantas veces sucede en estad\u00edstica, las cifras pueden inflarse o desinflarse al gusto de quien las elabora.<\/p>\n<p>Hecha la salvedad vale la pena citar los datos que aporta el trabajo Metamorfosis del sector p\u00fablico nacional, que llev\u00f3 a cabo el Cippec en base a los empleados de esa porci\u00f3n de la administraci\u00f3n estatal (es decir, Presidencia, Ministerios, Congreso Nacional, Poder Judicial, organismos descentralizados y empresas estatales, sin considerar en cambio a los trabajadores provinciales y municipales). El estudio contabiliz\u00f3 en 2015 un total de 773.000 empleados, casi 290.000 m\u00e1s que en 2003, cuando s\u00f3lo hab\u00eda 484.000.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se desagrega esa cifra? El mayor incremento \u2013un 350 por ciento\u2013 se registr\u00f3 en las empresas p\u00fablicas. Entre las que m\u00e1s emplean figuran YPF, con 22.000 empleados, la Administradora de Recursos Humanos Ferroviarios, con 20.000, el Correo Argentino, con 17.000, Aerol\u00edneas Argentinas, con 10.700, y Aguas y Saneamiento, con 6.000. Aunque pueden haber aumentado su dotaci\u00f3n de personal, se trata en general de trabajadores que eran contabilizados como empleo privado y que se convirtieron en empleados p\u00fablicos a partir de la estatizaci\u00f3n. En segundo lugar aparece la administraci\u00f3n central, que creci\u00f3 un 44 por ciento, sumando unos cien mil trabajadores, con foco, principalmente, en el Ministerio de Desarrollo Social y en el Poder Judicial. Por \u00faltimo, la llamada administraci\u00f3n descentralizada (de la cual forman parte organismos como la ANSES, la AFIP y el PAMI) se increment\u00f3 un 41 por ciento, incorporando cerca de 90.000 empleados en doce a\u00f1os.<\/p>\n<p>La pregunta sigue pendiente: \u00bfes demasiado grande la planta de empleados p\u00fablicos argentinos? Aunque no hay una forma de saber cu\u00e1l es el tama\u00f1o \u00f3ptimo de un Estado, el \u00edndice de trabajadores p\u00fablicos de acuerdo a la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa (PEA) puede ser un buen indicador para comparar con otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>De acuerdo a diferentes estimaciones [3], la cantidad total de empleados estatales en Argentina (tomando en cuenta, ahora s\u00ed, tanto a la Naci\u00f3n como a las provincias y municipios) se calcula en 3,7 millones, lo cual, considerando una PEA de 22 millones, arroja que cerca de un 17 por ciento de los argentinos que hoy trabajan lo hacen para el Estado. Esos valores demuestran que nuestro pa\u00eds no escapa a la media de la regi\u00f3n, y que est\u00e1 por debajo de los pa\u00edses desarrollados como Noruega (donde la relaci\u00f3n entre empleo p\u00fablico y fuerza de trabajo es del 34 por ciento), Dinamarca (32), Suecia (26), Francia (22), Canad\u00e1 (20) y el Reino Unido (18) [4].<\/p>\n<p>\u201cEs posible que en Argentina exista un s\u00edndrome de \u2018sobre-falta\u2019 de empleados p\u00fablicos, es decir: sobran en algunos lugares mientras faltan en otros. Pero al contrario de lo que suele pensarse, y si nos comparamos con los pa\u00edses desarrollados, no hay un exceso de funcionarios. El foco deber\u00eda estar puesto m\u00e1s en la calidad que en la cantidad, porque un Estado m\u00e1s presente y m\u00e1s visible naturalmente requiere de m\u00e1s personal\u201d, refiere Gustavo Blutman, secretario acad\u00e9mico del Centro de Investigaciones en Administraci\u00f3n P\u00fablica de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UBA.<\/p>\n<p>Al observar la composici\u00f3n del empleo estatal argentino puede notarse que son las provincias las que han visto aumentar sus dotaciones de trabajadores de manera m\u00e1s significativa, en general por transferencias de personal de salud y educaci\u00f3n desde la Naci\u00f3n en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Esto afianz\u00f3 una tendencia que ven\u00eda insinu\u00e1ndose desde mediados del siglo pasado: en 1950 el gobierno nacional contaba con 3 empleados por cada 100 habitantes y las provincias con 1,25. En el 2000, el empleo p\u00fablico provincial superaba en m\u00e1s de 5 veces al nacional, aunque con fuertes diferencias seg\u00fan de qu\u00e9 provincia se trate [5]. Respecto de estas cifras, el polit\u00f3logo Oscar Oszlak escrib\u00eda ya en 2001 que \u201cArgentina se asemeja a los pa\u00edses federales avanzados, como Estados Unidos o Canad\u00e1, donde las burocracias estaduales son abultadas, aun cuando las provincias argentinas no hayan alcanzado niveles semejantes de autonom\u00eda fiscal y operativa\u201d.<\/p>\n<p>Las diferencias entre Naci\u00f3n y provincias y la disparidad entre estas \u00faltimas dan cuenta de otra caracter\u00edstica medular del empleo p\u00fablico: m\u00e1s que gigantesco se presenta como heterog\u00e9neo, lo que dificulta cualquier generalizaci\u00f3n. \u201cNo es lo mismo evaluar qu\u00e9 sucede con la gente de YPF, que tiene una gesti\u00f3n de tipo empresarial, con lo que puede estar pasando al interior del Ministerio de Desarrollo Social. Y esas diferencias se reproducen tambi\u00e9n a nivel nacional, provincial y municipal, porque se trabaja con p\u00fablicos diversos y con l\u00f3gicas diversas. Para poder afirmar que \u2018con los empleados p\u00fablicos pasa tal cosa\u2019 habr\u00eda que desagregar por \u00e1reas o incluso por organismos, aunque en ese caso terminar\u00edamos haciendo casu\u00edstica\u201d, se\u00f1ala Rey.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el especialista, en determinados sectores resulta adem\u00e1s problem\u00e1tica la acumulaci\u00f3n de diversas tandas de reclutamiento decididas por cada gobierno. \u201cFueron sum\u00e1ndose una serie de capas que con el paso del tiempo han sido caracterizadas como \u2018geol\u00f3gicas\u2019 y a las que tal vez cueste convencer de trabajar bajo la l\u00ednea de una nueva gesti\u00f3n \u2013explica\u2013. Por diversos motivos se superpusieron con distintas normativas de ingreso y de carrera, y su estabilidad hoy depende m\u00e1s de una valoraci\u00f3n pol\u00edtica que de un an\u00e1lisis jur\u00eddico. Eso tambi\u00e9n hace a la heterogeneidad del aparato estatal\u201d.<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n, las an\u00e9cdotas puntuales en oficinas de atenci\u00f3n al p\u00fablico y hasta algunos entra\u00f1ables personajes televisivos han venido agitando por a\u00f1os una suerte de sentido com\u00fan acerca de que el empleo p\u00fablico \u201ces malo\u201d, pese a que existe una abundante evidencia que da cuenta de la relaci\u00f3n positiva entre el nivel de desarrollo de un pa\u00eds y la mayor presencia del sector p\u00fablico. As\u00ed lo explica un estudio de la Corporaci\u00f3n Andina de Fomento (CAF) y el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata (Cedlas-UNLP), que analiza el papel central que el Estado ocupa en las sociedades y econom\u00edas nacionales: \u201cProvee servicios b\u00e1sicos como defensa y justicia, ofrece servicios sociales como educaci\u00f3n y salud y con frecuencia participa en sectores productivos a trav\u00e9s de empresas estatales. Para realizar este vasto conjunto de actividades el Estado emplea un gran n\u00famero de trabajadores: de hecho el sector p\u00fablico es, t\u00edpicamente, el principal empleador en las econom\u00edas modernas\u201d. La investigaci\u00f3n pondera adem\u00e1s la alta formaci\u00f3n de los trabajadores del Estado de la regi\u00f3n, que en promedio tienen catorce a\u00f1os de estudio contra los doce del sector privado y los diez del informal.<\/p>\n<p>Con n\u00fameros y todo, las dudas subsisten. Si se han capacitado, si llevan a cabo tareas vitales para el funcionamiento del pa\u00eds y si, al fin y al cabo, no son tantos: \u00bfpor qu\u00e9 entonces el desprestigio? \u201cPresentar la idea de un Estado lento y supernumerario fue necesario para generar un clima de opini\u00f3n que permitiera llevar adelante determinadas medidas de ajuste. Hubo un Estado de Bienestar que posiblemente no tuvo el cuidado suficiente para agilizar su administraci\u00f3n, lo que fue aprovechado por las corporaciones para hacer su juego con el apoyo de los tanques en las calles en el pasado y el de los tanques medi\u00e1ticos en el presente \u2013se\u00f1ala Claudia Bernazza, secretaria de Desarrollo Social de La Matanza y ex directora del Instituto de Capacitaci\u00f3n Parlamentaria de la C\u00e1mara de Diputados\u2013.<\/p>\n<p>Desde luego que el sector p\u00fablico tiene sus falencias. Pero tambi\u00e9n las tiene el sector privado, por caso, las empresas de telefon\u00eda m\u00f3vil, y no son blanco de esas campa\u00f1as de descr\u00e9dito.\u201d<\/p>\n<p>Alta tensi\u00f3n<\/p>\n<p>\u201cEs normal que se d\u00e9 un cierto recambio en el plantel de empleados p\u00fablicos al iniciarse una nueva gesti\u00f3n, incluso es habitual que algunos trabajadores se vayan y lleguen nuevos cuando dentro de un mismo gobierno cambia un ministro \u2013advierte Blutman\u2013. Con N\u00e9stor Kirchner tambi\u00e9n se dieron despidos en determinadas reparticiones, pero fueron microsc\u00f3picos, no se conoci\u00f3 el caso de un funcionario que echara de pronto a mil personas.\u201d Uno de los problemas, seg\u00fan su mirada, es que hoy existe un grado mayor de flexibilizaci\u00f3n para expulsar empleados, ya que hay una planta permanente muy chica y un enorme sector de contratos de diferente \u00edndole: planta transitoria, pasant\u00edas, becas, contratos de empleo p\u00fablico, locaci\u00f3n de servicio, de obra, con organismos internacionales, con universidades y fundaciones, entre otros. Y cada uno con su propia normativa salarial y laboral.<\/p>\n<p>La famosa \u201cplanta permanente\u201d del Estado suele ser la m\u00e1s vapuleada por la opini\u00f3n p\u00fablica. Se dice que estos empleados est\u00e1n atados a sus puestos y que despedirlos resulta casi imposible m\u00e1s all\u00e1 de su desempe\u00f1o, lo que puede provocar con los contratados una tensi\u00f3n m\u00e1s o menos sutil. \u201cSin embargo \u2013refiere Blutman\u2013 lo cierto es que la gente de planta fue desapareciendo de los organismos p\u00fablicos. Hace 20 a\u00f1os eran m\u00e1s los trabajadores de planta que los contratados, pero esa relaci\u00f3n fue desequilibr\u00e1ndose a favor de estos \u00faltimos. S\u00ed me parece que deber\u00eda existir una planta permanente con continuidad, pero tambi\u00e9n con cierto grado de renovaci\u00f3n y sobre todo con evaluaciones y capacitaciones serias y acordes con las necesidades sociales.\u201d<\/p>\n<p>Mientras pelean por la reincorporaci\u00f3n de sus afiliados, los dirigentes de la Asociaci\u00f3n de Trabajadores del Estado (ATE) lanzaron la contracampa\u00f1a \u201cSoy estatal, mi trabajo son tus derechos\u201d. \u201cLa estabilidad del empleo p\u00fablico no es un beneficio de los trabajadores sino un derecho de los ciudadanos, para que quienes llevan adelante las pol\u00edticas p\u00fablicas cuenten con la tranquilidad y la independencia de no estar presos del gobierno de turno\u201d, expresaron a trav\u00e9s de una serie de spots.<\/p>\n<p>El secretario general del gremio, Hugo Godoy, explica los despidos masivos por varias v\u00edas. \u201cPor un lado existe una concepci\u00f3n de que \u2018el Estado es m\u00edo\u2019, un coto de caza donde poner a los propios. Pero esto es tambi\u00e9n un disciplinamiento de cara a la pr\u00f3xima discusi\u00f3n salarial. Si estuvi\u00e9ramos hablando de \u00f1oquis eso podr\u00eda detectarse con un simple control de asistencia; y si hay gente que cumpl\u00eda tareas ligadas a la administraci\u00f3n anterior, entonces habr\u00e1 que encontrarles una ocupaci\u00f3n nueva\u201d, sostiene. Y a\u00f1ade una paradoja: \u201cLa precarizaci\u00f3n laboral dentro del Estado, que aument\u00f3 durante el kirchnerismo, termin\u00f3 volvi\u00e9ndose un terreno f\u00e9rtil para estos despidos\u201d.<\/p>\n<p>Desde el gobierno anterior discuten esta afirmaci\u00f3n marcando que se han realizado tanto avances en el marco normativo que regula el empleo p\u00fablico nacional como esfuerzos por formalizarlo, y que de hecho los 13.000 concursos llevados a cabo desde 2009 (cantidad que el citado decreto calific\u00f3 de \u201cexcepcional\u201d) tuvieron que ver, precisamente, con blanquear a esos trabajadores informales que en muchos casos ven\u00edan desde hace a\u00f1os trabajando para el Estado [6].<\/p>\n<p>\u201cCuando un gobierno toma decisiones se enfrenta a la necesidad de contratar gente con celeridad. Los concursos deber\u00edan cambiar sus procesos, es cierto, desandando el camino reglamentarista de nuestros Estados. Pero todo esto no se hace de la noche a la ma\u00f1ana \u2013apunta Claudia Bernazza\u2013. Justamente porque avanz\u00f3 con pol\u00edticas transformadoras, el kirchnerismo tuvo problemas con las reglamentaciones del empleo p\u00fablico, previstas en su mayor\u00eda por administraciones conservadoras. Estas reglamentaciones de la relaci\u00f3n de empleo son un problema tambi\u00e9n en los pa\u00edses centrales. Despu\u00e9s de todo \u2013concluye\u2013 los liderazgos transformadores siempre est\u00e1n al borde de cumplir las normas administrativas preexistentes, y eso sucede tanto en el \u00e1mbito p\u00fablico como en el privado.\u201d<\/p>\n<p>\u201cTecn\u00f3cratas\u201d y \u201cgrasas\u201d<\/p>\n<p>Estado y militancia<\/p>\n<p>\u201cEl Estado no es una bolsa de trabajo, no tiene que pagarle a una cantidad enorme de militantes de alg\u00fan partido pol\u00edtico\u201d, lanz\u00f3 Gabriela Michetti desde la presidencia del Senado. Sus declaraciones fueron coronadas luego por las de Alfonso Prat-Gay, quien advirti\u00f3 que se espera una administraci\u00f3n p\u00fablica a la cual no le sobre \u201cla grasa de la militancia\u201d. \u201cNosotros no vamos a contratar militantes, sino a las mejores personas para cada puesto\u201d, remat\u00f3 el ministro de Hacienda y Finanzas.<\/p>\n<p>El paradigma burocr\u00e1tico tradicional weberiano propiciaba una separaci\u00f3n categ\u00f3rica entre los funcionarios que tienen a su cargo la faz pol\u00edtica ejecutiva (presidente, ministros, secretarios, subsecretarios y sus asesores) y los empleados p\u00fablicos propiamente dichos, quienes desempe\u00f1an funciones de soporte administrativo y cuyo accionar \u2013siempre de acuerdo a esta visi\u00f3n\u2013 no deber\u00eda estar influido por la orientaci\u00f3n pol\u00edtica. Lo cierto es que este esquema tan dicot\u00f3mico no se corresponde con las pr\u00e1cticas concretas, donde la pol\u00edtica termina impregnando cambios en la fisonom\u00eda del aparato administrativo que llevar\u00e1 a cabo sus objetivos.<\/p>\n<p>\u201cPara la visi\u00f3n neoliberal el radio de acci\u00f3n de lo pol\u00edtico deber\u00eda limitarse a lo m\u00ednimo indispensable, dejando libres a las fuerzas del mercado para que organicen a la sociedad conforme con un \u00f3ptimo social que resultar\u00e1, precisamente, de ese libre juego. Entonces, toda \u2018pol\u00edtica\u2019, toda regla que altere relaciones de fuerza dadas, toda interferencia deliberada en las leyes del mercado ser\u00e1 vista como algo costoso, nocivo y, en \u00faltima instancia, ileg\u00edtimo. La sospecha se extiende as\u00ed hacia cualquier tipo de acci\u00f3n pol\u00edtica y hacia cualquier vocaci\u00f3n manifiesta de \u2018hacer pol\u00edtica\u2019. Por contraposici\u00f3n, se exalta el componente tecnocr\u00e1tico, atribuy\u00e9ndole el lugar del saber calificado, pero como una reformulaci\u00f3n justificatoria de la separaci\u00f3n entre pol\u00edtica y administraci\u00f3n\u201d, escribe al respecto Mabel Thwaites Rey, profesora titular regular de la carrera de Ciencia Pol\u00edtica de la UBA [*].<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurre cuando la burocracia que ven\u00eda trabajando bajo cierta impronta debe v\u00e9rselas con un cambio de gobierno y encarar sus tareas con una nueva orientaci\u00f3n? \u201cLos objetivos de gesti\u00f3n p\u00fablica est\u00e1n siempre orientados por una ideolog\u00eda, y la administraci\u00f3n est\u00e1 al servicio de esos objetivos. Pero los proyectos de gesti\u00f3n son proyectos en di\u00e1logo con las pr\u00e1cticas administrativas preexistentes \u2013afirma Bernazza\u2013. La democracia trae ruido \u2013a\u00f1ade\u2013, pero ah\u00ed est\u00e1 el arte de los conductores, de poder tomar la memoria, la experiencia y el saber del proyecto anterior, buscando puntos de acuerdo para recorrer la transici\u00f3n. A los trabajadores del Estado hay que sumarlos a partir de una pasi\u00f3n que siempre es ideol\u00f3gica y que tiene que ver \u2013en el mejor sentido del t\u00e9rmino\u2013 con una militancia por lo p\u00fablico. Sin esa grasa la maquinaria burocr\u00e1tica del Estado resulta impiadosa.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"por Veronica Ocvirk Con el argumento de prescindir de los \u201c\u00f1oquis\u201d, el gobierno orden\u00f3 miles de despidos en diferentes organismos estatales, lo que \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=3273\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-3273","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3273"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3273\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3276,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3273\/revisions\/3276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}