{"id":3031,"date":"2015-09-18T18:50:06","date_gmt":"2015-09-18T21:50:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/?p=3031"},"modified":"2015-09-18T18:50:06","modified_gmt":"2015-09-18T21:50:06","slug":"35-anos-del-somozazo-el-dia-en-que-un-lanzacohetes-revento-al-stronismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=3031","title":{"rendered":"35 a\u00f1os del Somozazo: El d\u00eda en que un lanzacohetes revent\u00f3 al stronismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n35 a\u00f1os del Somozazo: El d\u00eda en que un lanzacohetes revent\u00f3 al stronismo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl auto del dictador nicarag\u00fcense qued\u00f3 reducido a hierros retorcidos. | Foto: Archivo<br \/>\nEl 17 de setiembre de 1980, un comando guerrillero del ERP asesin\u00f3 en las calles de Asunci\u00f3n al ex dictador nicarag\u00fcense Anastasio Somoza Debayle. Fue un ataque sorpresivo, que derrib\u00f3 para siempre el mito de que la dictadura stronista era poderosa e inexpugnable. Esta es la cr\u00f3nica de aquel hist\u00f3rico atentado.<br \/>\nImprimir Email Agrandar Achicar<br \/>\nPor Andr\u00e9s Colm\u00e1n Guti\u00e9rrez<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/jpg.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-thumbnail wp-image-3033\" src=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/jpg-307x218.jpeg\" alt=\"jpg\" width=\"307\" height=\"218\" \/><\/a><br \/>\nEl lanzacohetes no dispar\u00f3.<br \/>\nEl capit\u00e1n Santiago (Hugo Alfredo Irurz\u00fan) hab\u00eda salido al frente de la vivienda que alquilaban sobre la avenida General\u00edsimo Franco (actual Espa\u00f1a) y la calle Am\u00e9rica, en Asunci\u00f3n, desde donde divisaba perfectamente el autom\u00f3vil Mercedes Benz color blanco, en el que viajaba el ex dictador nicarag\u00fcense Anastasio Tachito Somoza Debayle, y que en ese momento se hab\u00eda detenido, luego de que el Jeep Cherokee, conducido por el guerrillero Armando, le cerrara el paso.<br \/>\nSiguiendo el plan original, Santiago hab\u00eda levantado sobre su hombro derecho el lanzacohetes RPG-2, de fabricaci\u00f3n china, apuntado hacia el autom\u00f3vil y oprimido el gatillo, esperando el impacto de la explosi\u00f3n, pero el arma no dispar\u00f3.<br \/>\nRam\u00f3n (Enrique Gorriar\u00e1n Merlo, el jefe del operativo) vio que los polic\u00edas que llegaban detr\u00e1s, en otro auto, se dispon\u00edan a reaccionar y pens\u00f3 que todo el plan pod\u00eda fracasar en los siguientes minutos.<br \/>\nEntonces tom\u00f3 posici\u00f3n con su fusil de asalto M-19 y vaci\u00f3 todo el cargador, que conten\u00eda 30 proyectiles, contra el parabrisas delantero, mientras se repet\u00eda a s\u00ed mismo: \u00abOjal\u00e1 que el auto no sea blindado\u00bb.<br \/>\nNo. El auto no era blindado. Los balazos penetraron el parabrisas delantero y parte del fuselaje, alcanzando primero al chofer C\u00e9sar Gallardo (nicarag\u00fcense), como a quienes iban en los asientos traseros, Somoza y su asesor financiero, Jou Baittiner (estadounidense).<br \/>\nRam\u00f3n se acerc\u00f3 a pocos metros del auto para disparar su \u00faltima r\u00e1faga y luego, al ver que Santiago hab\u00eda recargado el lanzacohetes y estaba listo para disparar, corri\u00f3 en su direcci\u00f3n y le hizo se\u00f1as para que proceda.<br \/>\nEsta vez, el lanzacohetes funcion\u00f3 perfectamente y el potente proyectil dio de lleno en el auto Mercedes Benz, vol\u00e1ndolo por los aires.<br \/>\n\u00abLa explosi\u00f3n fue impresionante. Pudimos ver el auto totalmente destrozado y la custodia escondida detr\u00e1s de un murito de la casa de al lado. Ya no tiraban m\u00e1s\u00bb, recordar\u00eda luego el propio Gorriar\u00e1n Merlo en una entrevista televisiva.<br \/>\nEran las 9.55 de la ma\u00f1ana del mi\u00e9rcoles 17 de setiembre de 1980 y la potente explosi\u00f3n del lanzacohetes no solamente acababa de terminar con la vida de Tachito Somoza, sino tambi\u00e9n acababa de darle un duro golpe a la propia dictadura del general Alfredo Stroessner, abriendo una profunda grieta en su f\u00e9rreo muro de vigilancia sobre una sociedad sometida y derribando para siempre el mito de que el r\u00e9gimen era una fortaleza inexpugnable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/35-anos-del-somozazo-el-dia-que-un-lanzacohetes-revento-al-stronismo-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-thumbnail wp-image-3032\" src=\"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/35-anos-del-somozazo-el-dia-que-un-lanzacohetes-revento-al-stronismo-1-307x230.jpg\" alt=\"35-anos-del-somozazo-el-dia-que-un-lanzacohetes-revento-al-stronismo-1\" width=\"307\" height=\"230\" \/><\/a><\/p>\n<p>La \u00abhospitalidad\u00bb paraguaya<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras haber sido derrocado por la revoluci\u00f3n del Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional (FSLN) en julio de 1979, luego de una sucesi\u00f3n de dictaduras militares que hab\u00eda empezado su propio padre, Anastasio Somoza Garc\u00eda, a finales de los a\u00f1os 30 del Siglo XX, Tachito Somoza tuvo que peregrinar por Estados Unidos, las Bahamas y Panam\u00e1, hasta lograr que un gobierno amigo le concediera asilo pol\u00edtico.<br \/>\nAcusado de varios cr\u00edmenes de lesa humanidad y de haberse enriquecido ilegalmente en el poder, Somoza lleg\u00f3 al Paraguay el 19 de agosto de 1979, acompa\u00f1ado de un grupo de familiares y colaboradores cercanos, incluyendo a su amante, Dinorah Sampson.<br \/>\nEl entonces ministro del interior de la dictadura stronista, Sabino Augusto Montanaro, expuso en una conferencia de prensa que Somoza era recibido en el Paraguay en car\u00e1cter de \u00abresidente temporal\u00bb y no como exiliado pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conferencia de prensa de Somoza en Asunci\u00f3n. (Archivo)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Paraguay, siempre fiel a su tradici\u00f3n de hospitalidad, que se ha puesto de manifiesto en distintas \u00e9pocas, recibir\u00e1 al general Somoza en calidad de residente temporal\u00bb, dijo Montanaro.<br \/>\nEn un despacho internacional, la agencia EFE record\u00f3 que el r\u00e9gimen paraguayo se hab\u00eda hecho por dar refugio a criminales internacionales como el nazi Joseph Mengele o el narcotraficante franc\u00e9s Lucien Darguelles, alias Auguste Joseph Ricord, el jefe de la famosa Conexi\u00f3n Latina.<br \/>\nSomoza residi\u00f3 a su llegada en una mansi\u00f3n alquilada sobre la avenida Mariscal L\u00f3pez, casi San Mart\u00edn, pero pocos meses despu\u00e9s se mud\u00f3 a otra m\u00e1s grande, sobre la avenida General\u00edsimo Franco, donde vivi\u00f3 hasta el d\u00eda de su muerte.<br \/>\nMuy pronto, su presencia se hizo habitual en clubes nocturnos y restaurantes lujosos, donde participaba de fiestas y celebraciones, relat\u00e1ndose varios incidentes con algunas personalidades del jet-set asunceno. Se volvi\u00f3 leyenda su enemistad con el empresario Humberto Dom\u00ednguez Dibb (HDD), yerno del dictador Alfredo Stroessner y director propietario del diario Hoy, presuntamente porque Somoza cortejaba a una mujer que tambi\u00e9n era amante de Dom\u00ednguez Dibb.<br \/>\nTambi\u00e9n empezaron a trascender noticias de que Somoza estaba realizando operaciones comerciales de compras de tierras y otras inversiones. Posteriormente, se pudo comprobar que Somoza adquiri\u00f3 8.000 hect\u00e1reas de tierras destinadas a la reforma agraria en el Chaco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00abOperaci\u00f3n reptil\u00bb<br \/>\nEl plan para asesinar a Somoza empez\u00f3 a gestarse en Managua, la capital de Nicaragua, durante los primeros meses de gobierno del Frente Sandinista. Quien lo plante\u00f3 fue un conocido l\u00edder guerrillero argentino, Enrique Haroldo Gorriar\u00e1n Merlo, El Pelado, quien en los a\u00f1os 70 fue fundador en su pa\u00eds del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y de su brazo armado, el Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), junto a Mario Roberto Santucho.<br \/>\nTras una serie de acciones armadas en la Argentina, Gorriar\u00e1n, junto con varios de sus compa\u00f1eros, se uni\u00f3 en 1976 a la lucha del sandinismo en Nicaragua, donde tuvo destacada actuaci\u00f3n, hasta lograr la ca\u00edda de Somoza.<br \/>\nSeg\u00fan lo relatar\u00eda luego el propio Gorriar\u00e1n, el plan para matar a Somoza surgi\u00f3 a finales de 1979, en el restaurante argentino Los Gauchos, en Managua, cuando con sus compa\u00f1eros estaban compartiendo un asado con cervezas.<br \/>\n\u2014Da rabia pensar que ese criminal est\u00e1 gozando de sus millones en Paraguay\u2014 dijo Armando.<br \/>\n\u2014\u00a1Ah no!, ser\u00eda una verg\u00fcenza hist\u00f3rica permitir que ese asesino se muera tranquilamente en su cama de tanto beber guaro\u2014 agreg\u00f3 otro de los guerrilleros, seg\u00fan cont\u00f3 Gorriar\u00e1n a los escritores Claribel Alegr\u00eda y D.J. Flakoll.<br \/>\nAs\u00ed empez\u00f3 a gestarse la llamada \u00abOperaci\u00f3n reptil\u00bb, que si bien fue una iniciativa del grupo comando del ERP, cont\u00f3 con la autorizaci\u00f3n y la financiaci\u00f3n de autoridades del Gobierno sandinista, especialmente del entonces ministro del Interior, comandante Tom\u00e1s Borge.<br \/>\n\u00abEntrar al Paraguay sin levantar sospechas, hacer el trabajo sin que te agarren y salir sin dejar huella\u00bb, era el objetivo del grupo, que seg\u00fan Gorriar\u00e1n fue integrado por \u00abcerca de diez\u00bb hombres y mujeres. Solo se ha podido conocer y confirmar la identidad concreta de Gorriar\u00e1n, Irurz\u00fan, Roberto S\u00e1nchez y Claudia Lareu.<br \/>\nTras un entrenamiento en Colombia, un primer grupo de tres personas ingresaron al Paraguay desde Brasil en marzo de 1980 y perdieron varias semanas reconociendo el terreno y tratando de detectar el lugar donde viv\u00eda Somoza.<br \/>\nEl dato preciso lo pudieron obtener de un modo temerario, cuando una de las integrantes del grupo abord\u00f3 un taxi y le pidi\u00f3 al taxista que la lleve hasta \u00abuna peluquer\u00eda que queda a dos cuadras de donde vive el general Somoza\u00bb. Como el taxista tampoco lo sab\u00eda, no se le ocurre mejor recurso que bajarse a preguntar en una comisar\u00eda, y as\u00ed la propia Polic\u00eda les indica la direcci\u00f3n, sobre la avenida General\u00edsimo Franco.<br \/>\nPara poder vigilar la casa sin despertar sospechas, el grupo alquil\u00f3 un kiosco de venta de revistas y diarios en la esquina de la actual avenida Espa\u00f1a y Sant\u00edsimo Sacramento. Desde all\u00ed, haci\u00e9ndose pasar como kiosquero, uno de los guerrilleros pod\u00eda observar las salidas y entradas a la mansi\u00f3n de Somoza y tratar de establecer su rutina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLo simp\u00e1tico es que varios de los clientes que acud\u00edan a nuestro kiosco a comprar revistas pornogr\u00e1ficas eran los propios polic\u00edas de Stroessner\u00bb, apuntar\u00eda luego Gorriar\u00e1n Merlo.<br \/>\nAlquilaron varias casas de seguridad en barrios populares de Asunci\u00f3n. Una de ellas estaba en el barrio San Vicente, donde guardaban las armas que lograron ingresar de contrabando desde Argentina, cruz\u00e1ndolas en canoa por el r\u00edo Paraguay, con ayuda de unos contrabandistas a quienes hicieron creer que eran simples mercader\u00edas: el lanzacohetes RPG-2, fusiles M16, ametralladoras Ingram y pistolas autom\u00e1ticas.<br \/>\nOtra iniciativa fue alquilar una casa sobre la avenida Franco (actual Espa\u00f1a), por donde habitualmente pasaban Somoza y sus guardaespaldas, en direcci\u00f3n al centro de la ciudad.<br \/>\nTras comprobar que hab\u00eda una vivienda ofrecida en alquiler sobre Franco y Am\u00e9rica, los guerrilleros se presentaron ante el propietario (el ingeniero civil Luis Alberto Montero) asegurando que eran representantes del cantante espa\u00f1ol Julio Iglesias, quien planeaba pasar un tiempo en Paraguay para preparar una pel\u00edcula y una serie de conciertos, pero que el mismo deseaba permanecer en el anonimato.<br \/>\nLa estrategia funcion\u00f3 perfectamente.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Blanco&#8230;! \u00a1Blanco&#8230;!\u00bb, fue la se\u00f1al<br \/>\nDurante varias semanas de agosto y setiembre, Somoza desapareci\u00f3 de escena y los miembros del comando guerrillero estuvieron a punto de abortar el operativo, temiendo ser descubiertos si pasaba m\u00e1s tiempo, hasta que el 10 de setiembre el ex dictador reapareci\u00f3 en sus peri\u00f3dicas salidas desde la mansi\u00f3n.<br \/>\nYa no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s. Hab\u00eda que ejecutar el operativo en la primera oportunidad y la misma se dio el mi\u00e9rcoles 17, cuando el guerrillero que se hac\u00eda pasar como kiosquero grit\u00f3 a trav\u00e9s del walkie talkie la se\u00f1al convenida: \u00ab\u00a1Blanco&#8230;! \u00a1Blanco&#8230;!\u00bb, aludiendo al color del auto en que se desplazaba Somoza.<br \/>\nEn el auto conducido por el chofer C\u00e9sar Gallardo solo iban, atr\u00e1s, Somoza y su asesor Baittiner. Detr\u00e1s se desplazaba el auto de los custodios, un Ford Falcon a cargo del comisario Francisco Gonz\u00e1lez Le\u00f3n, con otros cuatro polic\u00edas asignados.<br \/>\nCuando el auto Mercedes Benz cruz\u00f3 el sem\u00e1foro de la calle Venezuela, el guerrillero Armando sali\u00f3 al paso a bordo de un Jeep Cherokee y cerr\u00f3 el paso a una kombi que iba adelante. El chofer de Somoza, que ven\u00eda detr\u00e1s, tuvo que frenar bruscamente.<br \/>\nFue cuando el capit\u00e1n Santiago (Irurz\u00fan) sali\u00f3 a la vereda e intent\u00f3 disparar el lanzacohetes, pero el mecanismo se trab\u00f3. Gorriar\u00e1n asumi\u00f3 el momento vaciando el cargador de su M16. Reci\u00e9n entonces Irurz\u00fan pudo activar su potente arma y el Mercedez Benz vol\u00f3 en pedazos.<\/p>\n<p>Un paisaje desolador<br \/>\nHab\u00eda que estar all\u00ed para ver los rostros desencajados y asustados del entonces ministro del Interior de la dictadura stronista, Sabino Augusto Montanaro, del jefe de Polic\u00eda, general Alcibiades Br\u00edtez Borges, y del jefe del Departamento de Investigaciones de la Polic\u00eda de la Capital, Pastor Milciades Coronel, todos parados al lado del Mercedes Benz color blanco, totalmente destrozado, en medio de la avenida.<br \/>\nLos m\u00e1ximos jerarcas del r\u00e9gimen estaban l\u00edvidos, completamente shockeados, como bien se puede observar en varias de las fotos que public\u00f3 la prensa de la \u00e9poca.<br \/>\nEl ex dictador nicarag\u00fcense Tachito Somoza, uno de los \u00abhu\u00e9spedes\u00bb mundialmente m\u00e1s famosos del dictador Alfredo Stroessner, acababa de ser asesinado en un violento atentado cometido por un grupo de desconocidos, y ellos, los m\u00e1ximos responsables de la seguridad de un sistema pol\u00edtico que se proclamaba como un muro de vigilancia infranqueable&#8230; \u00a1hab\u00edan sido tomados totalmente de sorpresa!<br \/>\nEn la Redacci\u00f3n del diario \u00daltima Hora, al igual que en la mayor\u00eda de los dem\u00e1s medios, se vivi\u00f3 una febril agitaci\u00f3n para cubrir el hecho noticioso, totalmente inusual en el contexto pol\u00edtico de esos a\u00f1os de dictadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros reporteros que llegaron al lugar del crimen encontraron un escenario impactante: restos humanos regados sobre el asfalto, el auto de Somoza totalmente destruido y a\u00fan humeante, y mucha confusi\u00f3n de parte de las autoridades.<br \/>\nUna escena que la mayor\u00eda de los colegas recuerda es la de la amante de Somoza, Dinorah Sampson, llegando al lugar a los gritos, exigiendo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el general? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi marido? \u00a1Quiero verlo!\u00bb. Y la respuesta del ministro Montanaro, que se escuch\u00f3 dura y brutal: \u00abSe\u00f1ora, all\u00ed est\u00e1 su marido&#8230;\u00a1totalmente destrozado!\u00bb.<br \/>\nEse d\u00eda \u00daltima Hora sali\u00f3 a las calles al final de la tarde, cuando ya hab\u00eda una larga cola de lectores esperando frente a la sede central para adquirir un ejemplar. Tambi\u00e9n los principales matutinos, ABC Color y Hoy, sacaron a la calle ediciones \u00abextras\u00bb esa misma tarde.<br \/>\nLa cobertura de los diarios ofrec\u00eda mucho despliegue sobre el atentado, con fotos y croquis.<br \/>\nA miles de kil\u00f3metros de distancia, en Managua, otros periodistas le preguntaron al entonces ministro del Interior de la revoluci\u00f3n sandinista, comandante Tom\u00e1s Borge, si sab\u00eda qui\u00e9nes eran los que acababan de asesinar a Somoza en Paraguay.<br \/>\n-\u00a1Fuenteovejuna&#8230;! \u2013se limit\u00f3 a responder Borge.<br \/>\nLa pregunta apuntaba a determinar si el Gobierno de la revoluci\u00f3n sandinista hab\u00eda tenido alguna participaci\u00f3n en el atentado contra el ex dictador, pero Borge encontr\u00f3 en la c\u00e9lebre obra teatral del escritor Lope de Vega, en que el pueblo de Fuente Ovejuna, en la Espa\u00f1a de finales del Siglo XV, se rebela ante la tiran\u00eda y hace justicia por mano propia, la excusa perfecta para evadir cualquier responsabilidad.<br \/>\nLos versos de Lope de Vega dicen:<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 al Comendador?<br \/>\n\u00a1Fuenteovejuna, Se\u00f1or!<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n es Fuenteovejuna?<br \/>\n\u00a1Todo el pueblo, a una!<br \/>\nPasar\u00edan muchos a\u00f1os hasta que se conociera que no fue Fuenteoejuna, sino el grupo comando del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), dirigido por el argentino Enrique Gorriar\u00e1n Merlo, con estrechos lazos con el Gobierno sandinista, el que tuvo a su cargo el operativo de ajusticiamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa pesadilla represiva<br \/>\nLa respuesta del r\u00e9gimen al episodio bautizado como \u00abel Somozaso\u00bb fue el cierre de fronteras, el estado de excepci\u00f3n y una fuerte escalada represiva.<br \/>\nLa mayor\u00eda de los autores del atentado lograron escapar a tiempo del pa\u00eds, menos uno de ellos, el capit\u00e1n Santiago, Hugo Alfredo Irurz\u00fan, quien fue atrapado cuando regresaba a una de las casas que manten\u00edan como refugio para retirar armas y dinero, en el barrio San Vicente.<br \/>\nIrurz\u00fan se enfrent\u00f3 a tiros con la Polic\u00eda, result\u00f3 herido y fue llevado al Departamento de Investigaciones, donde muri\u00f3 luego de largas horas de tortura, seg\u00fan el testimonio de otros presos pol\u00edticos. Sin embargo, el jefe de Investigaciones, Pastor Coronel, asegur\u00f3 que fue abatido durante un fuego cruzado con la Polic\u00eda.<br \/>\nEn los d\u00edas siguientes sobrevino una verdadera cacer\u00eda de brujas, con los famosos \u00aboperativos rastrillo\u00bb, en que bandas de militares, polic\u00edas y pyragu\u00e9s avanzaban peinando los barrios de las ciudades y los pueblos, casa por casa, ingresando con mucha violencia a revisar viviendas, comercios y oficinas, o formaban sorpresivas barreras en las calles y en las rutas para someter al control a personas y veh\u00edculos.<br \/>\nCualquiera que resultara \u00absospechoso\u00bb (nadie sab\u00eda de qu\u00e9) pod\u00eda ser detenido al instante, sin orden judicial, y ser llevado \u00abpara averiguaciones\u00bb. Supon\u00eda una casi segura sesi\u00f3n de torturas en las comisar\u00edas o en las mazmorras de Investigaciones, solo por haber sido encontrado en su poder alg\u00fan libro o disco prohibido. La dictadura necesitaba encontrar culpables del \u00abb\u00e1rbaro crimen terrorista\u00bb contra \u00abel dignatario extranjero\u00bb, y la lecci\u00f3n represiva buscaba acallar nuevos intentos de protestas contra el r\u00e9gimen.<br \/>\nPero ya el mito hab\u00eda sido vencido: la dictadura no era todopoderosa ni inexpugnable, y pod\u00eda llegar a caer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"35 a\u00f1os del Somozazo: El d\u00eda en que un lanzacohetes revent\u00f3 al stronismo El auto del dictador nicarag\u00fcense qued\u00f3 reducido a hierros retorcidos. \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=3031\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-3031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3031"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3034,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3031\/revisions\/3034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}