{"id":1071,"date":"2012-04-13T15:44:23","date_gmt":"2012-04-13T15:44:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ctainternacionales.org\/?p=1071"},"modified":"2012-05-02T17:03:35","modified_gmt":"2012-05-02T17:03:35","slug":"memoria-y-lecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=1071","title":{"rendered":"Memoria y lecciones"},"content":{"rendered":"<p>Lo at\u00edpico y sorprendente del golpe de Estado del 11 de abril 2002 en nuestro pa\u00eds, Venezuela, radica en un hecho ins\u00f3lito: rompi\u00f3 algunos c\u00e1nones de todos los golpes conocidos.<!--more--><\/p>\n<p><em><strong>Lo at\u00edpico y sorprendente del golpe de Estado del 11 de abril 2002 en nuestro pa\u00eds, Venezuela, radica en un hecho ins\u00f3lito: rompi\u00f3 algunos c\u00e1nones de todos los golpes conocidos.Este dato es de alto inter\u00e9s para la vida pol\u00edtica y para la historia, en la medida que sirve para extraer lecciones que permitan evitar experiencias similares. No es bueno andar repitiendo errores que conducen a derrotas.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El primero canon roto es que ninguno de los anteriores, durante m\u00e1s de 100 a\u00f1os de golpismo cr\u00f3nico, tuvo a empresas de medios de comunicaci\u00f3n como protagonistas centrales. En todos los golpes actuaron due\u00f1os de diarios, en ninguno de la manera concentrada y como direcci\u00f3n pol\u00edtica, que vimos en Venezuela. Sin Cisneros y Granier no es comprensible el 11 de abril. Sin Carmona, s\u00ed.<\/p>\n<p>11 de abril de 2002: el pueblo en la calle defiende a Ch\u00e1vez.<\/p>\n<p>En esa medida es correcta la expresi\u00f3n period\u00edstica \u201cgolpe medi\u00e1tico\u201d, acu\u00f1ada en Venezuela desde abril de 2002. Siempre que no olvidemos la esencia de todo golpe de Estado. Es un m\u00e9todo de guerra civil usado por las clases propietarias para defender su poder desplazado o amenazado.<\/p>\n<p>S\u00f3lo algunas veces el m\u00e9todo putchista fue utilizado por expresiones de las clases oprimidas. El golpe de 1992, mezcla de insurrecci\u00f3n con putch militar, es un caso, no el \u00fanico.<\/p>\n<p>La experiencia hist\u00f3rica se\u00f1ala que cuando las clases explotadas entran a la escena pol\u00edtica, lo hacen mediante insurrecciones (armadas o no) huelgas generales, rebeliones, alzamientos espont\u00e1neos o programados, guerrillas de base social como la china, la vietnamita, la cubana, la de Hugo Blanco en Per\u00fa o la colombiana hasta hace m\u00e1s de una d\u00e9cada. Este es uno de los aportes del campesinado pobre del siglo XX al movimiento socialista internacional nacido en 1948. Las revoluciones sociales son la combinaci\u00f3n de varios de estos m\u00e9todos de lucha y organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fidel Castro y Ernesto \u00abChe\u00bb Guevara, la revoluci\u00f3n cubana.<\/p>\n<p>El segundo canon roto es el ritmo y el tiempo. El golpe de 2002 no pas\u00f3 de 47 horas. Una extra\u00f1eza solo registrada en Bolivia. Con una diferencia, que es la tercera caracter\u00edstica distintiva. La asonada golpista del 11 de abril, fue derrotada por la asonada revolucionaria del 13 de abril. \u201cTodo 11 tiene su 13\u2033 consign\u00f3 la creatividad.<\/p>\n<p>Un golpe de Estado tradicional es una acci\u00f3n contrarrevolucionaria porque tiende a derrotar procesos sociales revolucionarios. Eso explica que todos comiencen por atacar las conquistas democr\u00e1ticas (Constituci\u00f3n, libertades pol\u00edticas y sindicales e instituciones de la propia democracia burguesa).<\/p>\n<p>Este riesgo tambi\u00e9n lo tienen los golpes llamados \u201cde izquierda\u201d o \u201cprogresistas\u201d, en la medida que son dados por grupos conspirativos, sin control democr\u00e1tico de organismos democr\u00e1ticos de las masas. Una buena intenci\u00f3n puede estar pre\u00f1ada de peligros. Todos los reg\u00edmenes antiimperialistas del siglo XX nacidos de golpes progresistas, adoptaron formas autoritarias (algunos muy autoritarias), conocidas como \u201cbonapartistas sui generis\u201d aunque este concepto es cuestionable.<\/p>\n<p>En este punto tambi\u00e9n radica una diferencia esencial entre lo que vivimos en Venezuela y la norma hist\u00f3rica. De la derrota del 4 de febrero de 1992 emergi\u00f3 un movimiento pol\u00edtico anti imperialista de base social masiva, que adopt\u00f3 formas democr\u00e1ticas populares (burguesas y plebeyas) en cambio de las formas militares de gobernabilidad.<\/p>\n<p>Del golpe derechista tambi\u00e9n derrotado de 10 a\u00f1os despu\u00e9s, abril 2002, emergieron cinco fen\u00f3menos sorprendentes: a) un gobierno sin burgueses (hasta abril hubo algunos representantes de esa clase perversa); b) un movimiento de masas ultrademocr\u00e1tico que se empoder\u00f3 en la calles con su vanguardia radical de izquierda; c) un estado de conciencia anti imperialista radical; d) un nuevo movimiento organizado del campesinado pobre; e) una nueva expresi\u00f3n org\u00e1nica del movimiento obrero industrial; e) medios comunitarios marginales asumieron roles protag\u00f3nicos y alumbraron un fen\u00f3meno period\u00edstico desconocido en procesos similares; f) un l\u00edder pol\u00edtico, derrotado por segunda vez, se convirti\u00f3 en el mito social m\u00e1s complejo de los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n<p>El 13 de abril asistimos a la primera derrota de un golpe de Estado por una insurrecci\u00f3n de masas motorizada por una vanguardia amplia en los principales centros urbanos. De eso no hab\u00eda noticias. Los golpes siempre tuvieron dos finales: otro golpe palaciego (P\u00e9rez Jim\u00e9nez, Banzer, Castello Branco, Morales Berm\u00fadez, etc), o un pacto \u201cdemocr\u00e1tico\u201d de fracciones burguesas con el imperialismo, para \u201cvolver a la normalidad (Cono sur en la d\u00e9cada de los 80, \u00c1frica en los 70, aunque en algunos casos hubo movilizaciones de masas).<\/p>\n<p>El car\u00e1cter revolucionario que tuvo la salida al golpe venezolano del 11 de abril, marc\u00f3 a fuego la din\u00e1mica y car\u00e1cter de las fuerzas motrices de lo conocido hasta 2002 como \u201crevoluci\u00f3n bolivariana\u201d.<\/p>\n<p>El 13 de abril fue una acci\u00f3n revolucionaria de masas. Eso marc\u00f3 la tendencia general del movimiento y condiciona, incluso, las tentaciones bonapartistas de la capa burocr\u00e1tica que demoniza el Estado. Sobre todo, cambi\u00f3 el sentido de la relaci\u00f3n de fuerzas sociales: la burgues\u00eda est\u00e1 a la defensiva desde ese d\u00eda crucial.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo aspecto resaltable como diferente, es la manera como la derrota del golpe impact\u00f3 en Am\u00e9rica latina. Produjo un fen\u00f3meno pol\u00edtico de izquierda, que siendo altamente contradictorio, es el \u00fanico en su tipo desde la Revoluci\u00f3n Cubana. El chavismo gan\u00f3 influencia internacional, de una manera que no pudo el sandinismo.<\/p>\n<p><strong>Un golpe entre muchos golpes<\/strong><\/p>\n<p>Cursio Malaparte, el autor de La T\u00e9cnica del Golpe de Estado (1937) dec\u00eda que el golpe de Estado no era otra cosa que un \u201crecurso de poder cuando se corre el peligro de perder el poder\u201d. Esta media verdad sirve para recordar que el golpe de Estado ha sido el recurso utilizado por las clases dominantes, cuando se les agotan los recursos de dominio constitucional y parlamentario.<\/p>\n<p>Es un hecho que desde 1983 hay menos golpes militares en Am\u00e9rica latina, pero si registramos los \u00faltimos 16 a\u00f1os, se conocieron 10 cuartelazos: En Argentina, el de Semana Santa de 1986, luego el del 3 de diciembre de 1990. En Panam\u00e1 hubo otro el 5 de diciembre de 1990. En Per\u00fa ocurri\u00f3 otro en mayo de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>En Venezuela ocurrieron tres golpes: el del 4 de febrero de1992, en seguida el del 27 de noviembre del mismo a\u00f1o, y diez a\u00f1os despu\u00e9s conocimos uno de signo contrario: el golpe pro yanqui del 11 de abril de 2002.<\/p>\n<p>En Hait\u00ed hubo dos asonadas, uno en 1992 y otro en 1994, mientras que en Paraguay conocimos dos, uno en 1995 y otro en 1999.<\/p>\n<p>Suficientes para saber dos cosas: ya no son tantos los que se atreven (sobre todo, porque casi ninguno triunfa y si triunfa no se sostiene), ni fueron tan pocos quienes lo intentaron. Uno cada casi dieciocho meses.<\/p>\n<p><strong>El siglo de los golpes<\/strong><\/p>\n<p>Cuenta el historiador venezolano Virgilio Rafael Beltr\u00e1n, que en 1968, el 62 por ciento de Latinoam\u00e9rica, \u00c1frica, Medio Oriente y Asia Sudoccidental, estaban \u201cgobernadas por dictaduras militares\u201d. Am\u00e9rica latina se \u201cdestac\u00f3\u201d s\u00f3lo porque en la casi totalidad de sus pa\u00edses, esos reg\u00edmenes surgieron de golpes de estado, mientras que en las otras regiones fue producto de guerras, la aparici\u00f3n y desaparici\u00f3n de estados, revoluciones y cosas por el estilo y cosas m\u00e1s ortodoxas.<\/p>\n<p>Si hacemos la cuenta del total de pronunciamientos militares documentados, entre 25 pa\u00edses, desde 1902 hasta la \u00faltima jugarreta de golpista en Venezuela (2002), resultar\u00e1n 327 golpes de estado, contando los que se estabilizaron como dictaduras por meses o a\u00f1os y aquellos que duraron pocos d\u00edas, como fue el caso de los repetidos golpes de estado en Bolivia.<\/p>\n<p>El pa\u00eds donde se registraron m\u00e1s golpes de estado en el siglo XX es Bolivia: 56, desde el golpe a Salamanca en 1934, en plena Guerra del Chaco hasta 1985. Le sigue Guatemala, con 36 golpes, desde 1944.<\/p>\n<p>Per\u00fa, con 31, Panam\u00e1, con 24 (aqu\u00ed se registra el que fue, posiblemente, el primero de este siglo en Am\u00e9rica latina, porque ocurri\u00f3 en 1902, cuando los miembros de la Compa\u00f1\u00eda que constru\u00eda el Canal, se alzaron en armas, ocuparon el Palacio de gobierno y se separaron de Colombia, en acuerdo con los enviados de Roosevelt.<\/p>\n<p>En Ecuador se cuentan 23 asonadas. Cuba tuvo 17 hasta 1958, Hait\u00ed, 16 hasta 1995. Santo Domingo, 16, Brasil, apenas 10 golpes t\u00edpicamente latinoamericanos. Chile, s\u00f3lo tuvo nueve, Argentina, con ocho desde el golpe contra Hip\u00f3lito Irigoyen en 1930 hasta el \u00faltimo del coronel Mohamed Seineld\u00edn, en diciembre de 1991.<\/p>\n<p>Sin embargo, entre 1959 y 1969, Argentina conoci\u00f3 una treintena de planteos militares, de los cuales algunos tuvieron caracter\u00edsticas tan golpistas como cualquiera de los otros, s\u00f3lo que muchas veces terminaban en las \u201crenuncias\u201d, lo que alguien defini\u00f3 como \u201cgolpes fr\u00edos\u201d.<\/p>\n<p>Golpe de Estado en Argentina, que no escap\u00f3 de la tendencia en Am\u00e9rica latina.<\/p>\n<p>M\u00e9xico vivi\u00f3 s\u00f3lo un golpe militar t\u00edpicamente putchista, en 1929. Pero debemos descontar que las FF.AA. mexicanas fueron integradas al Estado como co-gobernantes, en un fen\u00f3meno parecido a Cuba (1959) y Nicaragua (1979).<\/p>\n<p>En Venezuela sucedieron 12 golpes desde 1908 hasta noviembre de 2002 (el segundo atribuido a Ch\u00e1vez, que estaba preso), pero entre 1993 y 1998 se supo p\u00fablicamente de 9 conspiraciones, todas abortadas. Tambi\u00e9n debe ser considerada una acci\u00f3n golpista, la paralizaci\u00f3n de Petr\u00f3leos de Venezuela (Pdvsa) entre diciembre de 2002 y febrero de 2003.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo buques de Estados Unidos se apostaron en las costas cercanas y en alta mar, sino que el Pent\u00e1gono puso en acci\u00f3n sus recursos al servicio del derrocamiento de Ch\u00e1vez (El C\u00f3digo Ch\u00e1vez, Eva Gollinger, 2004)<\/p>\n<p>En Colombia hubo apenas ocho golpes y la m\u00e1s larga violencia rural del continente, y al sur, en Uruguay, s\u00f3lo cinco, con una de los m\u00e1s largos per\u00edodos de libertades p\u00fablicas, junto con Chile; en estos dos pa\u00edses el siglo XX se puede medir con votos, en los otros, con botas.<\/p>\n<p>En las peque\u00f1as islas-Naci\u00f3n de Surinam, Jamaica, Guyana, Grenada y Trinidad &amp; Tobago, se dieron, desde 1965, unos 15 cuartelazos para voltear reg\u00edmenes democr\u00e1ticos y militares.<\/p>\n<p><strong>Bajo la sombra militar<\/strong><\/p>\n<p>En seis pa\u00edses las sociedades pasaron entre 45 y 50 a\u00f1os de siglo XX bajo r\u00e9gimen militar (Venezuela, Paraguay, Guatemala, Nicaragua, Brasil, Argentina, Bolivia). En los \u00fanicos casos donde los ej\u00e9rcitos fueron derrotados y sustituidos temporalmente por milicias revolucionarias u otras formas \u201cirregular\u201d de organizaci\u00f3n militar, encontramos a M\u00e9xico (1910), Bolivia (1952), Cuba (1958) y Nicaragua (1979).<\/p>\n<p>Algunos pa\u00edses como Paraguay, Guatemala o Hait\u00ed, supieron en los \u00faltimos 15 a\u00f1os del siglo (o redescubrieron despu\u00e9s de d\u00e9cadas): el voto, la libertad de expresi\u00f3n, prensa y organizaci\u00f3n, aunque todas esas libertades sean limitadas y recortadas recurrentemente.<\/p>\n<p>Los pa\u00edses donde las democracias han durado m\u00e1s en este siglo son: Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela y Costa Rica, suponiendo que M\u00e9xico pueda ser exceptuada de la lista por la llamada \u201cdictadura\u201d del PRI, que desde 1930 hasta 1946 no permiti\u00f3 que un solo civil se acercara a la silla presidencial.<\/p>\n<p>En casi el 30 por ciento de los casos, los golpes y las dictaduras resultaron de la intervenci\u00f3n directa de tropas de los Estados Unidos, por lo menos desde el fin de la Guerra Hispano Norteamericana. Si registramos s\u00f3lo el Caribe y Centroam\u00e9rica, hasta Panam\u00e1, la proporci\u00f3n se acercar\u00eda al 70 por ciento.<\/p>\n<p><strong>Golpes para todos los gustos<\/strong><\/p>\n<p>Clasificar y definir este total por sus caracter\u00edsticas anal\u00f3gicas o diferenciales, resulta un voluptuoso ejercicio garciamarquiano, sobre todo cuando hurgamos en la intimidad de muchas de las dictaduras que surgieron.<\/p>\n<p>La de Barrientos, en la Bolivia del 40, fue una de las m\u00e1s pintorescas: Un buen d\u00eda el General decidi\u00f3 sumar a su prol\u00edfica familia la adopci\u00f3n de m\u00e1s de 40 ni\u00f1os \u201cde la calle\u201d, que alegraban el Palacio entre decreto y decreto, o el general Somoza, que se hizo construir tantas estatuas y monumentos como la deba la imaginaci\u00f3n y el presupuesto, o el General Juan Vicente G\u00f3mez, en Venezuela, que en 1918 decret\u00f3 que el pa\u00eds entero era \u201cuna hacienda\u201d y \u00e9l su \u201c\u00fanico amo\u201d. As\u00ed, una tras otra, como si fueran p\u00e1ginas desprendidas del m\u00e1s febriciente realismo m\u00e1gico.<\/p>\n<p>Tal fue la andanada militarista y su multis\u00e1pida conformaci\u00f3n hist\u00f3rica, que incomod\u00f3 a muchos estudiosos sesentistas como Gunder Frank y otros, que se vieron obligados a clasificarlos de alguna manera para saber de qu\u00e9 se trataba.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como nos enteramos que habit\u00e1bamos entre reg\u00edmenes \u201cpatriarcales\u201d, \u201clocalistas\u201d, \u201cpopulistas\u201d, \u201cnacional-populistas\u201d y \u201cpopular-fascistas\u201d y \u201cmilitar-progresistas\u201d.<\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os treinta, a un ruso exiliado en M\u00e9xico que estudiaba los fen\u00f3menos nacionalistas militares de entonces, se le ocurri\u00f3 agregar otra definici\u00f3n: Bonapartismo. Ese ruso era Le\u00f3n Trotsky. Ampli\u00f3 el mapa de definiciones, pero complic\u00f3 la cosa, porque el fulano Bonapartismo (en alusi\u00f3n a Luis Bonaparte, 1848) hab\u00eda que disgregarlo en dos subdefiniciones, cuando se trataba de gobiernos nacionalistas militares. As\u00ed, llamaba \u201cbonapartistas de izquierda\u201d cuando se apoyaban en la movilizaci\u00f3n popular para enfrentar al imperialismo (el caso de C\u00e1rdenas en M\u00e9xico, que podr\u00eda ser aplicado a Ch\u00e1vez en la Venezuela de 2006) y \u201cde derecha\u201d cuando hacen m\u00e1s o menos lo contrario.<\/p>\n<p>Con la globalizaci\u00f3n, disuelta ya la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y congelada la Guerra Fr\u00eda, hemos visto aparecer novedades, cada una m\u00e1s curiosa que la otra. A Fujimori se le ocurri\u00f3 inventar el primer \u201cautogolpe civil\u201d, por lo menos seg\u00fan lo denomin\u00f3 el New York Times, el 8 de enero de 1991.<\/p>\n<p>El paraguayo Oviedo, queriendo ser m\u00e1s creativo quiso convencer a Clinton en 1995 y la ONU dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, de que sus aprestos militaristas eran \u201cpara el progreso de la democracia\u201d (declaraci\u00f3n del General Oviedo, al d\u00eda siguiente del golpe de 1996), o sea, algo as\u00ed como un \u201cgolpe democr\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p>La insurrecci\u00f3n militar de Hugo Ch\u00e1vez en 1992, por su parte, suele ser considerado el primer \u201cgolpe medi\u00e1tico\u201d del siglo. El hoy presidente y l\u00edder de la \u201cRevoluci\u00f3n Bolivariana\u201d tendr\u00eda otro destino pol\u00edtico, si no fuera porque pudo pronunciar por televisi\u00f3n estas cuatro m\u00e1gicas palabras: \u201chemos fracasado\u2026 Por ahora\u201d.<\/p>\n<p>Dicen las malas lenguas, entre ellas la del especialista en medios Eleazar D\u00edaz Rangel, que ese \u201cpor ahora\u201d se encaj\u00f3 en la conciencia de un pueblo hastiado como una promesa redentora, y a Ch\u00e1vez, humilde coronel mestizo y provinciano lleno de pasi\u00f3n revolucionaria, lo vieron como una aparici\u00f3n providencial de Sim\u00f3n Bol\u00edvar y Jesucristo: pero en la misma persona.<\/p>\n<p>Hubo una tentaci\u00f3n de definir el siglo XX seg\u00fan la marca de alguna cosa (por ejemplo: el siglo del cine, de la liberaci\u00f3n sexual, de la ecolog\u00eda, de la energ\u00eda nuclear, entre otros)<\/p>\n<p><strong>Protagonistas de ayer y siempre<\/strong><\/p>\n<p>El siglo XX de Am\u00e9rica latina podr\u00eda ser definido por la marca de sus golpes de estado. No ser\u00eda la marca m\u00e1s feliz, ciertamente, pero si \u00fatil para tenerla presente en la nueva realidad pol\u00edtica latinoamericana.<\/p>\n<p>De un lado, por procesos pol\u00edticos revolucionarios como los de Venezuela y Bolivia. Por otro, debido a la existencia de gobiernos como los de Brasil, Argentina y Uruguay, posiblemente tambi\u00e9n el de Humala en Per\u00fa, signados por las nuevas tendencias reestatizantes.<\/p>\n<p>Esta nueva realidad no le gusta nada a Washington. Las condiciones sociales y los conflictos de clases y grupos de clase contin\u00faan. Si estas contradicciones contin\u00faan y no hay salida por la izquierda desde los movimientos sociales, el cupo de los viejos golpistas de ayer ser\u00e1 llenado por nuevos protagonistas de la contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(<em>Modesto Emilio Guerrero, AIM: 13.04.2012<\/em>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Lo at\u00edpico y sorprendente del golpe de Estado del 11 de abril 2002 en nuestro pa\u00eds, Venezuela, radica en un hecho ins\u00f3lito: rompi\u00f3 \n<a class=\"moretag\" href=\"https:\/\/ctainternacionales.org\/?p=1071\"> [...]<\/a>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-1071","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1071","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1071"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1071\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1138,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1071\/revisions\/1138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1071"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1071"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctainternacionales.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1071"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}